domingo, 22 de febrero de 2015

A 7 años, ésta es la historia de la masacre de Sucumbíos... Parte II

LA MASACRE DE SUCUMBÍOS Y EL INICIO DE NUESTRA LUCHA…

El 1 de marzo de este 2015 se cumplen 7 años de la masacre de Sucumbíos, del asesinato de nuestros hijos Verónica, Soren, Juan y Fernando y, de la injusta persecución contra Lucía Morett. A unos días de cumplirse esa fecha lazamos esta serie de artículos e imágenes que nos recuerdan lo ocurrido en Sucumbíos, que nos traen a la memoria quienes eran nuestros hijos pero también la lucha que hemos iniciado contra la impunidad y el olvido, por la memoria, la verdad y la justicia.

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PARTE II

¿QUIÉNES ERAN NUESTROS HIJOS Y QUÉ HACÍAN EN EL CAMPAMENTO DE SUCUMBÍOS?

En febrero de 2008 cinco jóvenes mexicanos, cargados de sueños e ilusiones emprenden un viaje hacia el sur del continente, nuestros hijos, jóvenes mexicanos, estudiantes de la UNAM y el IPN estuvieron ahorrando dinero para poder asistir en febrero del 2008 al II Congreso Continental Bolivariano realizado en la Ciudad de Quito, Ecuador, así como a otras actividades como seminarios y entrevistas que abordaban el tema del ideal bolivariano de integración latinoamericana, el gran sueño de la Gran Patria.

Realizaron sus trámites en tiempo y forma e ingresaron legalmente a tierras ecuatorianas, conocieron muchos lugares y a diversas personas que se conjuntaron en el Congreso, ante su gran inquietud por conocer la realidad social de América Latina; por escuchar de viva voz los procesos históricos que viven hoy los pueblos de la región, es que sabemos fueron invitados a conocer el campamento ubicado en la zona fronteriza de Ecuador con Colombia.

La visita al campamento les permitiría realizar entrevistas y obtener invaluable información para la realización de sus tesis de licenciatura, ya que ellos abordaban temas de investigación relacionados con los conflictos sociales de Latinoamérica; Verónica Velázquez era estudiante de la carrera de Estudios Latinoamericanos y quería hacer su tesis sobre el papel de la mujer en los movimientos sociales en América Latina; Juan González era estudiante de la misma carrera y pretendía investigar sobre las expresiones musicales en la guerrilla latinoamericana; Fernando Franco estudiante de la licenciatura en Filosofía buscaba contribuir con los debates filosóficos desde el pensamiento Latinoamericano; Soren Avilés, del IPN y estudiante de una Maestría en Gestión del Cambio Tecnológico buscaba investigar cuales eran las razones del atraso tecnológico en los países de América Latina y por último, Lucía Morett, cuya tesis de licenciatura ya fue concluida bajo el título : “Colombia, una revolución para el teatro y un teatro para la revolución” tesis con la cual obtuvo el grado de Licenciada en Literatura Dramática y Teatro en Abril del 2010.

Sus inquietudes personales estaban estrechamente vinculadas a sus inquietudes académicas, el viajar a Sucumbíos significaba una oportunidad como pocas de acercarse a la realidad social, al otro rostro de América Latina, pero Fernando, Soren, Verónica y Juan ya no pudieron realizar su tarea, la madrugada del 1 de marzo, Álvaro Uribe (ex-presidente de Colombia) decidió masacrar a quienes se encontraban en el campamento, asesinando de este modo muchas esperanzas de paz y arrancando la vida a 25 personas incluidos nuestros hijos. Sólo 3 mujeres salvaron sus vidas; 2 jóvenes colombianas y la mexicana Lucía, pese a la gravedad de sus heridas, pese a soportar las amenazas de muerte, el acoso, el hostigamiento del Ejército y Policía colombianos que estuvieron por más de 12 horas en el campamento posterior al bombardeo y teniendo que soportar una noche más en el campamento ya que no pudieron ser sacadas del lugar hasta el 2 de marzo.


Desde aquel instante inicio toda una campaña por criminalizar a los jóvenes asesinados en Sucumbíos a la par de una persecución que hoy día tiene a Lucía sin poder reintegrarse a una vida plena y libre, ya que es acosada y perseguida con procesos penales en México, Colombia y Ecuador. Lucía continúa en la mira de los agresores que buscan por cualquier medio criminalizar a las víctimas, buscan acallar la voz de quienes fueron testigos de la saña del ejército colombiano al rematar a los heridos; que fueron testigos de todas las violaciones a los Derechos Humanos que ahí se dieron.

Para nosotros fue clara la estrategia que lanzó el gobierno colombiano y que fue arropada por los grupos de ultraderecha en varios países de América Latina, principalmente México y Ecuador, el objetivo era criminalizar a los jóvenes, la solidaridad, las ideas, el libre pensamiento, dejar un escarmiento para que nadie puedan brindar un apoyo, una solidaridad a quienes la requieran, que los jóvenes sean castigados por su actuar, por su pensar, afortunadamente esas ideas no ha logrado triunfar pese a toda la violencia que se lanza hoy día contra los jóvenes.
Nuestros hijos perdieron la vida a manos del odio belicista de un gobierno que se negaba rotundamente a buscar la paz, a buscar salidas negociadas a la violencia que Colombia ha padecido por más de seis décadas, pero hoy, nuestros hijos son un gran ejemplo de jóvenes comprometidos con su tiempo y con su historia, solidarios y fraternos con el sufrir de otros pueblos, soñadores del ideal de la unidad Latinoamericana, es decir, son ellos un ejemplo, para juventud del mundo.


SEGUIREMOS CONTANDO NUESTRA HISTORIA A 7 AÑOS DE LA MASACRE DE SUCUMBÍOS, EN LA PARTE III, CÓMO SURGE NUESTRA LUCHA POR JUSTICIA…


ASOCIACIÓN DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DE SUCUMBÍOS