domingo, 6 de octubre de 2013

A raíz del CADA UNO POR LA JUSTICIA.

LA MASACRE DE SUCUMBÍOS, CINCO AÑOS DE IMPUNIDAD

Nota publicada el día 1 de octubre de 2013, a raíz de la protesta CADA UNO POR LA JUSTICIA frente a la Embajada de Colombia en México.



“Los traemos aquí día a día, para que los conozcan, para que vean que todavía existen los hombres dignos, los hombres ejemplares”.

El día de hoy se llevó a cabo frente a la embajada colombiana en México el acto político y memorial “Cada uno por la Justicia”. Desde hace cinco años y el primer  día de cada mes, la Asociación de Padres y Familiares de las víctimas de Sucumbíos, Ecuador realizan, de manera ininterrumpida, este acto para protestar por la masacre ocurrida en la provincia de Sucumbíos.

Genoveva Alemán comentó para REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO que la Asociación surgió en el 2008 a raíz del asesinato de cuatro estudiantes mexicanos (Juan González del Castillo, Soren Avilés Ángeles, Fernanda Franco Delgago y Verónica Velázquez Ramírez) y una más que resultó herida (Lucía Morett) a manos del Ejército Colombiano el 1 de marzo de ese año.


 Bajo un intenso sol, una intensa lucha

En aquel entonces, las familias y los amigos cercanos a ellos comenzaron a organizarse para luchar por la justicia, por revindicar la memoria de los compañeros y por detener la campaña de criminalización, que en aquel entonces surgió con mucha fuerza y que el día de hoy está presente.

Alemán recordó que a inicios del 2008 los estudiantes viajaron a Ecuador para participar en diversas actividades que se estaban llevando a cabo en la ciudad de Quito acerca del pensamiento de Simón Bolívar, que acudieron de manera independiente y cada quién juntó sus recursos para viajar. Aseguró que, estando ahí, los jóvenes recibieron la invitación para visitar el campamento del comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) Raúl Reyes, que se ubicaba en la región de Sucumbíos en Ecuador:

“Creemos nosotros que se sintieron seguros en Ecuador y ante la inquietud por conocer la situación del conflicto colombiano y por lo productiva que podía ser la visita, ya que se encontraban realizando sus tesis de licenciatura sobre temas relacionados con problemas latinoamericanos y los movimientos en América Latina, aceptaron. Desgraciadamente, cuando llegan los jóvenes en la madrugada, el Ejército Colombiano lanza el ataque y mueren alrededor de 25 personas, entre ellos nuestros estudiantes”.

Álvaro González Pérez, padre de Juan González del Castillo, estudiante asesinado, también compartió con REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO palabras descriptivas de su hijo Juan. Comentó que Juan era buen estudiante y que pasó la secundaria  y preparatoria sin ningún problema. Desde muy joven empezó a participar como activista dentro de la universidad, formando parte de un grupo que era la cátedra Bolivariana, la cual tenía una actividad muy diversa, muy comprometida con las luchas sociales, como la creación de un periódico mural en la facultad, la presentación de libros y que además organizaban conferencias de maestros e intelectuales y hacían presentaciones artístico-musicales. Al final recordó que su hijo era muy modesto, contento, muy estudioso y le había prometido que ese año, el del viaje a Ecuador, se iba a titular. Álvaro afirmó que se encontraban protestando de frente a la embajada colombiana para que se tenga presente que no se olvida lo acontecido y que se debe hacer justicia.

La madre de Juan González haciendo resonancia en la memoria

Sucumbíos: la madrugada del 1 de Marzo del 2008

El 1 de marzo de 2008, el ejército y la policía colombianos perpetraron un ataque militar en territorio ecuatoriano, con el objetivo de asesinar al comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) Raúl Reyes. El campamento en el que se encontraba fue bombardeado en dos ocasiones; desde helicópteros artillados, los soldados ametrallaron la zona para después descender y rematar a los heridos. 25 personas fueron asesinadas mientras dormían, entre ellos un civil ecuatoriano y cuatro estudiantes mexicanos.

El ataque militar colombiano a Ecuador constituyó una violación al derecho internacional y al derecho humanitario y desató un conflicto regional de grandes proporciones. Ecuador, Venezuela y Nicaragua rompieron relaciones diplomáticas con Colombia.

En el campamento ubicado en la provincia de Sucumbíos se trabajaba por la paz. Raúl Reyes era el responsable de las FARC para las relaciones internacionales y para llevar adelante un eventual canje de prisioneros de guerra, por el que quedarían en libertad no sólo los policías, soldados y civiles retenidos por la insurgencia en la selva colombiana, sino todos los guerrilleros y guerrilleras presos en las cárceles de Colombia y también los extraditados a Estados Unidos y que, sin duda, sería el primer paso para una salida política al conflicto armado colombiano.

Los principales responsables de la operación Fénix y de la masacre de Sucumbíos son Álvaro Uribe, presidente de Colombia; Juan Manuel Santos, ministro de Defensa; Freddy Padilla, comandante de las Fuerzas Armadas; Óscar Adolfo Naranjo Trujillo, director de la Policía Nacional; Mario Montoya, comandante del Ejército; David René Moreno, jefe del Estado Mayor; Guillermo Barrera, comandante de la Armada Nacional.

Oscar Trujillo Naranjo, criminal de lesa humanidad


Óscar Trujillo Naranjo, criminal de lesa humanidad

En el 2012, ante la presentación de Óscar Trujillo Naranjo como asesor de seguridad de Enrique Peña Nieto, la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, aseguró que es una ofensa y agresión que se pretenda traer a México a un personaje vinculado al narcotráfico y a grupos paramilitares de Colombia, responsable de miles de asesinatos, desapariciones e innumerables crímenes de lesa humanidad.

La Asociación denunció que se quiere implementar las mismas políticas de seguridad que en Colombia, por lo que rechazó la violencia y muerte que se pretende traer a nuestro país adoptando el modelo colombiano de la violencia de Estado como ejemplo a seguir.

El general Óscar Trujillo Naranjo es acusado en Colombia por crímenes de lesa humanidad, se le incrimina por los asesinatos de miles de inocentes, como la masacre de Sucumbíos, cuando participó como responsable de la Policía Nacional en la operación Fénix que le quito la vida a cuatro ciudadanos mexicanos.
También encabezó y ordenó acciones que vulneraron los derechos humanos en su país, como las detenciones masivas en Cali. Su propio hermano, Juan David Naranjo, fue detenido en 2006 en Alemania acusado de presuntos vínculos con el narcotráfico.


Peña Nieto y su asesor de seguridad

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