jueves, 4 de agosto de 2011

CARTA DIRIGIDA AL EMBAJADOR DE COLOMBIA EN MÉXICO

México D.F. a 1 de agosto del 2011



SEÑOR JOSÉ GABRIEL ORTÍZ ROBLEDO
EMBAJADOR DE COLOMBIA EN MEXICO
P R E S E N T E.

Embajador:

Quienes suscribimos la presente, la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, Ecuador, que mes a mes protestamos ante su embajada por el asesinato de nuestros hijos, cuatro estudiantes mexicanos y por las lesiones y otros delitos sufridos por otra más, ocurridos el primero de marzo del 2008 en la región de Sucumbíos Ecuador, nos dirigimos a usted para poder entablar un diálogo por este medio escrito y en su momento en una entrevista que nos pueda conceder, donde tengamos la oportunidad de exponer nuestra posición y argumentos en referencia a las que consideramos ejecuciones extrajudiciales que cometió el ejército y la policía colombiana en la llamada Operación Fénix que realizó en territorio de Ecuador y donde usted nos informe los puntos de vista de su gobierno al respecto.

Queremos recordarle que de esa operación militar, calificada como ilegal por el propio Sistema Interamericano y por la cual el entonces presidente Álvaro Uribe Vélez tuvo que pedir perdón, nosotros somos víctimas directas dado que en esa acción le quitaron la vida a nuestros hijos y, por tanto, estamos ante el legítimo derecho para que se esclarezca la verdad de lo sucedido y para que en un marco de derecho sancione penalmente a quienes hayan delinquido y se haga justicia.


Los temas a tratar serían los siguientes:

En primer lugar queremos hacerle saber como antecedente que con fecha 3 de noviembre del 2009 le presentamos un escrito al anterior embajador: Luis Camilo Osorio Isaza donde le solicitamos una audiencia para tratar el caso de nuestros hijos, entrevista que se llevó a cabo sin ningún resultado positivo a nuestra causa por la justicia. Para nuestra sorpresa el referido embajador nos informó que su gobierno realizaba labores de informaciones e inteligencia en la Universidad Nacional Autónoma de México para conocer las actividades políticas de integrantes de esa comunidad universitaria de interés para Colombia. Esperamos que ese ilegal proceder haya cesado,

Otro hecho grave del que le podemos dar cuenta es que en el mes de junio del 2010 tuvimos una amenaza de muerte con señas que con su mano nos hizo el entonces embajador de su país desde un auto al salir del edificio donde se ubican sus oficinas, acto seguido un ciudadano colombiano con violencia tiró una de nuestras mantas, esta agresión se puede ver en un video, pero además debe de saber que quienes protestamos frente a la embajada de Colombia siempre ha sido y será en forma pacífica. De ese ilegal proceder informamos a la Secretaría de Relaciones Exteriores de nuestro país y a la opinión pública.

Con esto queremos decirle que mucho hemos sufrido como agraviados y ofendidos y que es inadmisible que sigamos teniendo en nuestra propia tierra ataque y acciones ilegales provenientes de esa embajada. No había ninguna justificación ni ningún derecho para que nuestros hijos fueran masacrados, por lo que le pedimos que, nuestro legítimo derecho por conocer la verdad y porque se castigue a los culpables, sea tratado con respeto y apego a derecho.

En segundo lugar Hoy queremos conocer si existe una nueva posición o respuesta a nuestras demandas por parte del actual presidente colombiano Juan Manuel Santos considerando que ha hecho cambios importantes tanto al interior de Colombia como de política exterior, de igual manera ha venido actuando la Corte Suprema de Justicia de su nación, notándose la diferencia con el anterior presidente Álvaro Uribe Vélez.

En tercer lugar solicitamos de nueva cuenta la información sobre los responsables de la incursión armada a Ecuador en la que fueron asesinados nuestros hijos: Verónica Velázquez Ramírez, Juan González del Castillo, Soren Ulises Avilés Ángeles y Fernando Franco Delgado, considerando que fue una ejecución extrajudicial, donde no existe pena de muerte en Colombia, Ecuador y México, información también sobre los responsables del intento de homicidio, lesiones y torturas sufridas por la sobreviviente Lucía Morett Álvarez. Como seguramente es de su conocimiento diversas evidencias y fuentes muestran que las victimas mexicanas eran civiles que no ejercieron ninguna acción de guerra y que se encontraban en territorio ajeno al de sus atacantes. Particularmente requerimos que nos indique si se ha realizado un deslinde de responsabilidades sobre los hechos ocurridos el primero de marzo del 2008 en la selva de Sucumbíos.

Debe usted de considerar que como padres estamos en nuestro derecho de conocer de manera exhaustiva la manera en que sucedieron los hechos y la forma en que perdieron la vida nuestros familiares, esa información solo el Estado colombiano la tiene.

En cuarto lugar requerimos conocer oficialmente sobre el proceso judicial que se le sigue en Bogotá a la mexicana Lucía Andrea Morett Álvarez, sobreviviente del bombardeo realizado por las Fuerzas Armadas de su país en territorio ecuatoriano, ya que después de más de tres años no tenemos ninguna información al respecto, sobre todo lo relacionado con la solicitud colombiana a la INTERPOL para su localización. Lucía es también victima ya que salió herida del bombardeo y no ha tenido la mínima posibilidad de defensa al desconocer el contenido de la acusación.

Queremos destacar que el Estado colombiano no puede probar que los cinco estudiantes mexicanos hayan cometido un delito, simple y sencillamente porque no lo cometieron ya que ellos ingresaron y transitaron legalmente en Ecuador y nunca estuvieron en Colombia y su visita como civiles al campamento bombardeado no implica un delito y mucho menos correspondía al poder judicial de Colombia o a cualquier otra autoridad de su país juzgar las actividades de los estudiantes mexicanos en un territorio ajeno a la jurisdicción colombiana; para el caso de la sobreviviente Lucía Morett estigmatizada por ser testigo de la invasión a Ecuador y puede dar cuenta ante tribunales internacionales, de allí el interés por crearle una imagen de “terrorista” y “guerrillera” y procesarla injustamente. Igualmente no existe fundamento o base alguna para señalar que cometió algún delito y menos para ser juzgada en Colombia, lugar en el que no estuvieron los estudiantes.

Si el pasado 25 de mayo el Senado de la República de Colombia aprobó la Ley de Víctimas, creemos que bajo esa ley debe ser protegida también a Lucía Morett, pues ella es una víctima del ejército colombiano fuera de Colombia.
La llamada “ficha roja” de INTERPOL contra Lucía Morett es improcedente, ella fue torturada, sufrió lesiones graves, violación a sus derechos humanos, intento de homicidio por parte del mismo Estado que pretende juzgarla por hechos incluso sucedidos fuera de Colombia y realizados ilegalmente por su gobierno. ¿No le parece una contradicción?

También resulta contradictorio la determinación de Colombia de rechazar las peticiones del poder judicial de Ecuador de procesar a los altos mandos militares responsables de la masacre del primero de marzo del 2008 en Sucumbíos, con el argumento de no aceptar la extraterritorialidad de los juicios ecuatorianos contra sus connacionales , mientras insiste en procesar y detener a la mexicana Lucía Morett ¿Qué razón en derecho tiene el Estado colombiano para procesar a una de las sobrevivientes del propio ataque que él realizó? ¿En qué derecho el victimario juzga a la víctima y se constituye como acusador?

Es necesario ya que el Estado Colombiano cambie su posición sobre las cinco víctimas de Sucumbíos Ecuador, que se debe considerar la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de Colombia cuando el 18 de mayo pasado “invalido” los archivos de la laptop de Raúl Reyes que supuestamente se encontraron en el campamento bombardeado y que han sido utilizados como pruebas para incriminar entre otros a nuestros hijos.

Por medio de Wikileaks se filtro una información de la embajada estadunidense en México fechada el 28 de marzo del 2008 y que confirma lo que nosotros venimos manifestando desde hace más de tres años y que dice textualmente:

”Carece de base las acusaciones de que Lucía Morett y los estudiantes mexicanos asesinados el 1 de marzo del 2008 por militares colombianos en Sucumbíos Ecuador, fueran contactos de la FARC en México o que recibían entrenamiento por parte de esa guerrilla. Iban asistir a un Congreso Bolivariano de grupos latinoamericanos de izquierda y que quisieron visitar el campamento de las FARC en Sucumbíos”
Nuestra legitima protesta frente a la embajada que usted representa es para reclamar al Estado Colombiano como responsable de la muerte violenta de nuestros hijos y que se detenga la persecución a Lucía Morett, no tenemos ningún ánimo de venganza, nos mueve nuestro interés porque se haga justicia y porque la verdad histórica de los hechos sea la que prevalezca.
Insistimos en nuestro interés de mantener una relación respetuosa con usted y con la embajada de Colombia en México, desde luego ello no limita el que conservemos nuestro punto de vista sobre los delitos de lesa humanidad que cometió su gobierno en agravio de jóvenes mexicanos, de nuestros familiares para quienes exigiremos siempre se les haga justicia. También comprendemos que de manera natural ustedes sostengan sus opiniones e intereses, pero demandamos que lo hagan en un marco de apego a derecho y de respeto a nuestras leyes y soberanía nacional.






A T E N T A M E N T E



ASOCIACIÓN DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DE SUCUMBÍOS, ECUADOR



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