martes, 1 de marzo de 2011

Pronunciamiento de los Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos

A TRES AÑOS DE LA MASACRE DE SUCUMBÍOS
ECUADOR


Hoy 1 de marzo del 2011 recordamos a nuestros hijos, siempre presentes en nuestra memoria, por su alegría de jóvenes con una gran madurez intelectual, reflejada en su preparación en sus estudios profesionales, su dedicación a la lectura no solo de lo académico sino también como autodidactas; su amor y su entrega a las causas justas manifestándose de manera coherente y consecuente en la protesta y la solidaridad, hijos legítimos de las causas más nobles de nuestro país y del mundo.

Verónica, Juan, Fernando, Soren y Lucía los recordamos en su gesto heroico de penetrar en la selva amazónica del Ecuador en busca del conocimiento directo sin intermediarios, al querer constatar de cuerpo presente la realidad de la guerrilla más antigua del mundo, en un campamento de paz y de relaciones internacionales en suelo ecuatoriano.

Recordamos a cuatro jóvenes mexicanos que fueron asesinados por el ejército colombiano mandatado por un estado terrorista allá en el sector de Angostura o la Ceiba de la Parroquia Santa Elena, Cantón del Putumayo, provincia de Sucumbíos en la República del Ecuador muy lejos de casa de la familia, de los amigos, de las aulas de “Filos” de la UNAM y del Politécnico, del novio y de las novias.

Los recordamos por su sonrisa, su mirada limpia y diáfana, jóvenes con una gran sabiduría que la ejercían en su quehacer cotidiano, con su sencillez que no solo habían aprendido de sus familias sino del pueblo de México, así como en su honestidad, en su personalidad y en su trabajo intelectual y su ente político de todo ser humano.

Los recordamos cómo ejercían sus mentes jugando ajedrez y por su buen gusto por la música con un carácter polifacético, jóvenes que rechazaban la riqueza y la ostentación, pues sabían apreciar los mejores valores del ser humano, aquellos que no se cotizan en las Bolsas de valores ni los Bancos.

Es grato recordarlos cuando se reunían en las salas o los patios de sus casas para comer y tomar cerveza, platicando y bromeando entre ellos, escuchando música y fumar cigarrillos sin filtro, todavía escuchamos sus risas a pesar que han transcurrido tres años.
Hoy recordamos sus familias, sus amigos, compañeros y mucha gente quienes seguimos su ejemplo de solidaridad al grito de justicia, que se escucha no solo en México sino en diferentes partes del mundo, porque los responsables de la masacre de Sucumbíos no han logrado pese a su campaña mediática de calumnias, convencer a la opinión pública, ni pueden ocultar que es un claro y descarado crimen de Estado. En éste día, 1 de marzo somos más gente que estamos con ellos que todos los soldados que con alevosía y ventaja los ultimaron a traición y seremos más porque los cuatro estudiantes mexicanos ya están en la Historia de Latinoamérica. Y respecto a Lucía no dudamos que saldrá muy pronto con la frente en alto a integrarse a su lugar que le corresponde, absuelta de esas infames y criminales denuncias de Colombia, Ecuador y México.

México D.F. a 1 de marzo del 2011


ASOCIACIÓN DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DE SUCUMBÍOS, ECUADOR
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