lunes, 22 de marzo de 2010

Artículo de Alberto Híjar Serrano.

COLOMBIA Y EL TERRORISMO

Alberto Híjar.
Tomado de IBL NEWS

El referéndum que impide la tercera reelección de Álvaro Uribe en la presidencia de Colombia fue previsto por su Partido Social de Unidad Nacional al postular a su ex Ministro de Defensa Juan Manuel Santos. Esto garantiza la impunidad de los grupos paramilitares y sus patrocinadores, pese a que algunos de ellos han sido separados de sus cargos públicos, especialmente en el Parlamento.

Garantiza también el funcionamiento de las nuevas siete bases militares yanquis sumadas a las cuatro en plena acción contrainsurgente con el pretexto del combate al narcotráfico. El Plan Colombia es, por tanto la garantía del dominio político-militar norteamericano para combatir la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA) que beneficia a nueve gobiernos sudamericanos.

El territorio de México, fronterizo con Estados Unidos al norte y Centroamérica al sur ha sido asegurado por la llamada Iniciativa Mérida y por el acuerdo de seguridad compartida entre Canadá, Estados Unidos y México. Se trata en realidad, de una extensión del Plan Colombia acrecentado en estos días por la violencia extrema en la frontera con Estados Unidos ocupada por el ejército y la marina de México para descalificar a los cuerpos policíacos infiltrados por el narcotráfico.

Desde hace diez años, Ciudad Juárez ha sido centro de constantes asesinatos impunes de mujeres trabajadoras y en meses recientes es lugar en disputa por los cárteles de la droga con armas de alto poder conseguidas en Estados Unidos. El asesinato reciente de tres funcionarios del Consulado Norteamericano en Ciudad Juárez es un excelente pretexto para que funcionarios del más alto nivel de la seguridad norteamericana encabezados por la Secretaria de Estado Hillary Clinton y con los Secretarios de Defensa, Seguridad Interna y los directores y asesores de inteligencia se reúnan con sus pares mexicanos incluido el Secretario de Hacienda por aquello de los cuantiosos fondos que están en juego, para dar lugar a un estado de excepción en toda la faja fronteriza que pudiera ampliarse al centro del país y a centros turísticos donde la diversión se confunde con el narcotráfico y el crimen organizado como Acapulco y Cancún.

Esta terrible pérdida de la soberanía mexicana afecta a las organizaciones en resistencia contra los intereses de los consorcios trasnacionales. El caso Lucia Andrea Morett sintetiza el ataque y las provocaciones del ejército colombiano apoyado por las bases militares en su territorio que atacaron el campamento del Comandante Raúl Reyes, responsable de las relaciones internacionales de las FARC-EP en el momento en que se sabía de la visita de cinco estudiantes mexicanos interesados en la cultura fariana y en el proyecto bolivariano que discutieran en un Encuentro en Quito en febrero de 2008. La violación a la soberanía de Ecuador fue deliberada.

La masacre de 25 personas incluyendo a cuatro estudiantes mexicanos es una provocación extrema seguida por la persecución internacional de la sobreviviente y testigo del ataque. Lucía Andrea Morett permanece escondida con dos fichas rojas de Interpol solicitadas por sendos jueces de Colombia y Ecuador. La campaña nacional e internacional por su libertad y la del doctorante Miguel Ángel Beltrán Villegas deportado de México fuera de todo trámite legal, logra pequeños triunfos como el examen profesional en la Universidad Nacional Autónoma de México de Lucía Morett con una investigación sobre Teatro colectivo en Colombia cuyo capitulo Teatro y guerrilla no pudo ser alimentado con la investigación de campo brutalmente interrumpida.