jueves, 12 de noviembre de 2009

Ofrendas de dìa de muertos.

NUESTROS HIJOS SIGUEN PRESENTES EN LA MEMORIA DE SU PUEBLO

Los días 1 y 2 de noviembre son de gran tradición para el pueblo de México, es el momento en que recordamos a todos aquellos seres queridos que han partido de esta vida, en cada hogar que aún conserva la tradición se prepara con gran esmero la ofrenda para nuestros muertos, se colocan los alimentos y las bebidas que ellos preferían, se seleccionan sus objetos personales de mayor gusto, sus libros, su música, sus imágenes y el recuerdo que conservamos de ellos, junto al agua, la sal, el tradicional pan de muerto y la luz centelleante de las veladoras sobre los alegres colores del papel picado, son parte del altar que se elabora a nuestros muertos.

Las ofrendas también se colocan en cientos de panteones alrededor de nuestro país, donde se puede percibir el aroma de la flor de cempasúchil mezclado con el incienso y el copal que se colocan sobre las tumbas que previamente han sido limpiadas y arregladas para la ocasión, de este modo se pasa la noche junto a las tumbas en espera de nuestros seres queridos, ellos llegaran en las noches del 1 y 2 de noviembre a convivir y disfrutar de la ofrenda que les fue colocada en su honor.

Ofrenda elaborada en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

Esta tradición aún pervive en miles de mexicanos como una forma de recordar a nuestros muertos pero también como parte de nuestro pasado cultural, es así que muchas personas colocan ofrendas en sus centros de trabajo, en las escuelas y universidades y en espacios públicos para que sean visitadas por muchas personas.
En este año, al igual que el pasado varios jóvenes y organizaciones sociales montaron en sus ofrendas las imágenes de nuestros hijos, algunas más fueron ofrendas en memoria de ellos como ocurrió en las Facultades de Psicología, Filosofía y Letras, Ciencias Políticas y Sociales y la de Ingeniería, así como en el espacio abierto denominado “las islas” de la Universidad Nacional Autónoma de México.



Ofrenda elaborada en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
Cada una de ellas elaborada con esmero, impregnando en ellas la imaginación artística de quienes la realizaban, así como el recuerdo de aquellos que conocieron a Verónica, Fernando, Juan y Soren, de quienes fueron compañeros de Facultad o amigos cercanos o de aquellos que sin conocerlos los mueve el sentimiento de justicia a 20 meses de la masacre de Sucumbíos, cada uno a su manera plasmando un significado en particular al recuerdo a través de las ofrendas.
Asimismo todos los elementos que se colocan en la ofrenda llevan un significado especial, que se suma al significado de mantener vivas nuestras tradiciones como pueblo, pero más importante aún es mantener viva la memoria de aquellos que han muerto o han sido asesinados defendiendo los derechos de justicia y libertad para su pueblo.

Arriba: Ofrenda elaborada por el Comité Cerezo en memoria de los defensores de Derechos Humanos asesinados. Abajo: Ofrenda elaborada en el espacio libre de las islas de la UNAM
De este modo cada ofrenda tuvo un significado especial, algunas como recuerdo personal, otras como un espacio de dignidad pero al mismo tiempo como un pequeño medio para informar que seguimos luchando por la verdad y justicia como ocurrió en la ofrenda del espacio de “las islas”, en donde la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos mantuvo una jornada de difusión e información a los miles de visitantes que se dieron cita a la magna ofrenda que año con año elabora la UNAM.
Pero también las ofrendas pueden tener un significado de resistencia y protesta, como la elaborada en las afueras de la Embajada de Colombia en México dentro de la campaña mensual CADA UNO POR LA JUSTCIA, de este modo le recordamos a las autoridades colombianas que seguiremos luchando hasta que los culpables del asesinato de nuestros hijos sean llevados a juicio.

Ofrenda elaborada frente a la Embajada de Colombia en México en memoria de Verónica, Fernando, Juan y Soren y en memoria de las miles de víctimas de la política belicista de Álvaro Uribe Vélez.

Agradecemos a todos los jóvenes y a aquellas personas que en sus ofrendas guardaron un pequeño espacio para la memoria de nuestros hijos, para aquellos que les dedicaron sus altares, así como a las personas que se acercaron a visitar las ofrendas y nos otorgaron una palabra de consuelo, de ánimo para seguir luchando por la justicia y la no impunidad de la masacre de Sucumbíos, para lograr terminar con la persecución de Lucía Morett evitando su extradición a Ecuador y/o Colombia.
¡JUSTICIA PARA LAS VÍCTIMAS DE SUCUMBIOS!

ASOCIACION DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VICTIMAS DE SUCUMBIOS, ECUADOR