lunes, 25 de mayo de 2015

Aprovecha, últimos días...

ÚLTIMOS DÍAS DE LA EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA: 

"SUCUMBÍOS LA LUCHA POR LA JUSTICIA"
HASTA EL JUEVES 28 DE MAYO 2015


La muestra de la exposición fotográfica temporal montada por la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos llega a su fin. Al cumplir casi tres meses de su inauguración y gracias al apoyo de los compañeros del Museo casa de la Memoria Indómita, pudimos reeditar la exposición fotográfica original, con un nuevo formato y actualizada con las más recientes actividades que hemos realizado por Justicia y la Memoria de nuestros hijos, Fernando Franco, Verónica Velázquez, Juan González y Soren Avilés.


Aprovecha estos últimos días para visitarle y que puedas conocer un poco más nuestra historia, que puedas conocer quiénes eran nuestros hijos. La muestra ha contado con la vista de más de mil personas a quienes agradecemos profundamente por tomarse un tiempo y acudir a la muestra fotográfica, lo que sin duda contribuye en la lucha contra el olvido y la impunidad.




Museo Casa de la Memoria Indómita
Regina No. 66 Col. Centro 
(entre 20 de Noviembre y 5 de febrero, cerca del metro Pino Suárez)

ENTRADA LIBRE



Relatoria de una vista al Museo Casa de la Memoria Indómita

VISITA AL MUSEO CASA DE LA MEMORIA INDÓMITA


Por Mariana Pineda Hernández
Estudiante de la Preparatoria Agrícola en la Universidad Autónoma Chapingo


Al entrar al Museo y pasar por la cafetería observé de un lado del Jardín “Esténciles” de los 43 jóvenes normalistas desparecidos y, del otro lado fotografías de madres luchadoras que viven con la esperanza de encontrar a sus hijos, supe que lo que estaba a punto de ver, me sería difícil de asimilar. Entre las mesas de cafetería y las enredaderas verdes cayendo de las macetas de las paredes leí una frase poderosa: “Nosotros no le quitamos la vida a nuestros hijos ni con el más mínimo pensamiento”. Entonces entendí por completo el sentido, la razón de ser de este Museo.

Tras una breve explicación en la planta baja, subimos la escalera, de frente y plasmada en un mural, una madre indígena triste y cansada abraza con toso su cariño a un hijo ausente. Me imagino en su sitio, me siento sola, desolada. Comenzamos la vista a las salas, objetos personales colgaban del techo, guardados en una caja de acrílico, un reloj, un anillo, un par de lentes, recuerda a “alguien”, queridos por alguien más, esperado por alguien…

En las paredes hay imágenes de jóvenes semidesnudos, contra la pared, heridos, asesinados. Mientras tanto y en las pantallas de algunas televisiones, el presidente inaugura los Juegos Olímpicos del 68, con descaro niega lo ocurrido y yo, desde fuera de la pantalla y muchos años después de sigo sintiendo indignada ante su desvergüenza.

Para ir a la siguiente sala, atravieso unas pesadas cortinas, sin ni siquiera imaginarlo, estoy dentro de un cuarto oscurísimo, con una silla en el centro, justo debajo de un gran foco. De fondo se escuchan declaraciones explícitas de jóvenes torturados por policías del régimen y que lograron sobrevivir. El ambiente y el valor en ñas voces que hablan de golpes incansables, quemaduras de cigarro, inodoros que servían de bebederos, violaciones, etc. Me hicieron sentir un enorme miedo y desesperación, me dirijo a lo que parece una salida y lo que encontré, cuerdas de yute colgando del techo, me hacen estremecer al punto máximo.

Al salir de ese sitio tan cargado, llego a una habitación repleta de retratos, todos de personas jóvenes desaparecidas y me quiero imaginar la historia de todos ellos, que para muchos no serían más que cuadros en la pared, pero que para otros lo son todo. En la siguiente sala, fotografías de madres en las calles con pancartas e incluso cadenas, exigen volver a tener a sus hijos entre los brazos. Del techo cuelgan grandes mantas con consignas pintadas a mano que en algún momento estuvieron a la cabeza de una manifestación. Verlas tan inquebrantables a pesar de su tragedia me hace sentir fuerte y a la vez mi pensamiento viaja hasta mi propia madre, entonces comprendo y agradezco la constante preocupación de demuestra por mí.

Como un pequeño anexo a esta sala, entre rejas de apretadas jaulas, presidentes y secretarios que fueron autores, cómplices y omisores de estos crímenes pagan sus culpas. Algo tan simple y simbólico como esto, tiene entonces un peso enorme, y al final la parte más impactante para mí: la exposición temporal en memoria de los estudiantes asesinados en Sucumbíos, Ecuador.

En la primera fotografía pude ver a mi profesor de Historia, el profe Álvaro, en una conferencia con una playera negra con la fotografía de los cuatro muchachos asesinados, acompañado de la única sobreviviente y de algunos otros jóvenes. Su participación, posiblemente por su experiencia e Historia, me parecía un acto noble. Vi al profesor en la segunda fotografía y en la tercera y en la cuarta y en la quinta… y tuve un pensamiento que de inmediato quise eliminar. De pronto, mis sospechas se confirmaron, Juan González del Castillo, era el único hijo del Profesor.

El pecho se me oprimió y me sentí pequeñita al comprender de golpe tantas cosas. Comprendía porque el profe sostenía el retrato de los muchachos durante las manifestaciones y por qué a pesar de su cansancio se adentró en la selva sólo con una varita como herramienta, por qué utilizaba un antifaz blanco con una lágrima de sangre en una protesta, porque en una pantalla se reproducía un vídeo en el que leía un documento… Me quedó claro el porqué de su manera de pensar y del por qué se interesa tanto en nuestra formación y del por qué difícilmente se ríe, a pesar de recordar tanto la sonora y alegre risa de Juan.

Probablemente lo que me caló más hondo, fue percibir esa realidad, que a veces nos parece tan lejana y ajena, tan cerca de mí, tangible y palpable en una persona que de algún modo forma parte de mi vida.

No encuentro palabras para describir todo lo que este pequeño Museo ha dejado marcado en mí, todo lo que gracias a este sitio he aprendido y todo lo que después de esto veré de otro modo. Menos palabras tengo para el profe Álvaro, a quien solo puedo agradecerle por abrir tanto mi panorama.

Para finalizar, solo puedo decir que todo el valor y la fuerza que residen dentro del Museo, los veo plasmados en mi profesor, a quien le guardo mucho aprecio y quien desde ahora veo como ejemplo de vida, de lucha y de ideales.


lunes, 27 de abril de 2015

Visita esta muestra que plasma nuestra lucha por JUSTICIA

CONTINÚA LA EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA:
" SUCUMBÍOS, LA LUCHA POR LA JUSTICIA”

Museo Casa de la Memoria Indómita 
(Regina No. 66 Col. Centro, cerca del metro Pino Suárez)
de Martes a Domingo de 10:00 a 18:00 hrs.



Visítala y comenta con nosotros tu opinión.
HASTA EL 28 DE MAYO DE 2015




lunes, 20 de abril de 2015

Por la presentación con vida de todos los detenidos-desaparecidos

REPRODUCIMOS ESTE MENSAJE QUE CIRCULÓ EN DÍAS PASADOS POR REDES SOCIALES Y CON EL QUE NOS SOLIDARIZAMOS

Rosario Ibarra, 40 años de la desaparición de su hijo Jesús

El 18 de abril es una fecha que no quisiera que llegara, por todo el dolor que significa en mi vida y en la de mi familia. Mi hijo Jesús fue encerrado en la cárcel clandestina más grande del gobierno mexicano: el Campo Militar número 1. Estos 40 años los he vivido con una aflicción aposentada en el pecho y con una angustia que asfixia. Con un dolor que corre desde la mente filtrándose en los tejidos; que punza, hiere y desgarra. Una congoja incontenible que atraganta y ahoga, que se atora en la garganta y que al fin en la soledad, en la intimidad sale hecha sollozo. Creo que mis sentimientos son iguales a los de todos los padres y madres de los desaparecidos que estos gobiernos impuestos detuvieron y llevaron a sus cárceles, y que sexenio tras sexenio sólo cambian de estilo mas no en sus perversiones.

Después de 40 años sus métodos represivos son los mismos; la desaparición forzada y la tortura siguen, y ahora los desaparecidos son miles. ¡Cuánto quisimos evitar que esto pasara! ¡Cuánto esperamos esa respuesta categórica de toda la sociedad para erradicar este crimen siniestro que es la desaparición forzada! ¡Eureka!, nuestro comité, nació un 18 de abril hace 38 años y nunca nos ha faltado la voluntad de luchar. Sabemos que el gobierno de México jamás hará justicia ni liberará a los desaparecidos porque ellos son los criminales que cometieron el delito. Pero creemos que algún día nuestro grito de lucha sonará tan estruendosamente que hará caer muros y malos gobiernos y habrá la libertad y la justicia anheladas y entonces... ¡habremos triunfado!

Rosario Ibarra

¡Vivos los llevaron! ¡Vivos los queremos!

miércoles, 15 de abril de 2015

Estas a tiempo de conocer la exposición.

VISITA LA EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA LA MASACRE DE SUCUMBÍOS Y LA LUCHA POR LA JUSTICIA



En el Museo Casa de la Memoria Indómita (Regina No. 66 Col. Centro, cerca del metro Pino Suárez) 


Martes a Domingo de 10:00 a 18:00 hrs.

ENTRADA GRATUITA

HASTA MAYO 2015

domingo, 22 de marzo de 2015

Los pueblos te repudian en todo el mundo.

Abuchean en universidad al ex presidente Álvaro Uribe y este cae al piso
Nota tomado de la versión digital del periódico La Jornada del viernes 20 de marzo de 2015
http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/03/20/ex-presidente-de-colombia-uribe-cae-en-medio-de-abucheos-en-una-universidad-9063.html


Bogotá. El ex presidente de Colombia Álvaro Uribe (2002-2010) sufrió este viernes una caída en medio de abucheos y empujones de cientos de estudiantes de la Universidad Libre de Pereira, donde participaba en un debate.

En un video que circula por las redes sociales, se ve cuando el ex mandatario cae entre la multitud y es levantado por uno de los hombres de su equipo de seguridad, mientras estudiantes se abalanzaban contra el ahora senador.

"Uribe 'paraco' (paramilitar) el pueblo está verraco (molesto)", fue sólo una de las frases que gritaron en coro los jóvenes en contra Uribe, quien llegó a la institución educativa para defenderse de las supuestas acusaciones que lanzó en su contra un profesor de derecho durante una cátedra.
Varios estudiantes aseguraron que su intención no era agredir al líder del partido de derecha radical Centro Democrático, sino que buscaban "defender el derecho a la libertad de cátedra".