lunes, 2 de marzo de 2015

Atenta invitación a que nos acompañen

INAUGURACIÓN DE LA EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA LA MASACRE DE SUCUMBÍOS Y LA LUCHA POR LA JUSTICIA


MIÉRCOLES 4 DE MARZO, 6 PM.

Inauguración de la exposición fotográfica "Sucumbíos, la lucha por la justicia" en el Museo Casa de la Memoria Indómita (Regina No. 66 Col. Centro, cerca del metro Pino Suárez) con la presencia de:

· Alberto Híjar (Académico y crítico de arte)

· Jorge Mansilla (Periodista y escritor)

· Jesús Villaseca (Fotógrafo periódico La Jornada)

#JusticiaSucumbíos

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Comunicado a 7 años de la masacre de Sucumbíos.

LA MASACRE DE SUCUMBÍOS; SIETE AÑOS DE IMPUNIDAD Y SIETE AÑOS DE LUCHA POR JUSTICIA

Hace siete años nosotros veíamos en la prensa la noticia de un ataque militar del Estado colombiano a un campamento de la guerrilla colombiana que se ubicaba en territorio de Ecuador, cerca de la frontera con el Río Putumayo en la región de Sucumbíos. Las primeras ideas que cruzaron nuestra mente eran de tristeza al ver que la violencia de un Estado terrorista como el colombiano, teñía de sangre la tierra latinoamericana, que se prefería la violencia a la negociación política, lejos estábamos de saber que ese hecho marcaría nuestras vidas para siempre.

Con el transcurrir de los días de aquél marzo de 2008 fueron llegando poco a poco las noticias, nos enteramos que entre las sobrevivientes del ataque a Sucumbíos se encontraba una joven estudiante mexicana, Lucía Morett. Días después anunciaba la prensa escrita en México el nombre de Juan González del Castillo como una de las personas asesinadas en el lugar, después, se supo el nombre de Fernando Franco Delgado, días después de Verónica Velázquez Ramírez y Soren Avilés Ángeles.

El dolor, la incertidumbre, el temor de muchas personas impregnaba el ambiente de aquellas fechas, nosotros, cada una de las familias con nuestros propios recursos viajamos a Ecuador con toda la esperanza de que las noticias de la prensa fueran falsas y pudiéramos aún encontrar a nuestros hijos con vida, aún no dimensionábamos bien la magnitud del ataque ni de lo que ocurría.

Al llegar a la ciudad de Quito, fuimos recibidos por compañeros de derechos humanos cuya calidez y valentía nos acompañó en esos difíciles momentos, corroboramos una a una la muerte de nuestros hijos. Los padres de los jóvenes mexicanos no nos conocíamos pese a que nuestros hijos eran amigos de tiempo atrás, sabíamos de su amistad pero no nos conocíamos hasta ese instante, en que reconocíamos por fotografías los cuerpos de nuestros seres queridos.
Comenzamos a comprender el horror que había sido el ataque del 1 de marzo, supimos que entre los asesinados estaba también un joven civil ecuatoriano de nombre Franklin Aisalla, supimos también que habían sido asesinados sin posibilidad de defenderse 20 personas de la guerrilla y que el campamento había sido atacado en la madrugada porque el objetivo era matar a Raúl Reyes, encargado de la Comisión Internacional de las FARC-EP. Nos enteramos que nuestros hijos habían sido invitados a conocer el lugar, a visitar el campamento para acercarse un poco más a la vida de los guerrilleros, pero también, a uno de los procesos sociales más importantes que se han vivido en los últimos 60 años en Colombia y América Latina, sabíamos que nuestros hijos por su gran corazón latinoamericanista y para poder realizar entrevistas que les servirían para sus tesis de licenciatura decidieron ir al lugar al pensar que en territorio ecuatoriano no habría riesgo mayor, jamás imaginaron el odio belicista del Estado colombiano y su guía estratégica: Estados Unidos, jamás imaginaron que esa madrugada Álvaro Uribe Vélez (expresidente de Colombia) decidiría apostar a la sangre y muerte en lugar de apostar a la política y la negociación.

Desde marzo de 2008 conformamos la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, en un inicio con las familias de los jóvenes mexicanos, pero que en estos siete años de camino hemos crecido con amigos de nuestros hijos, con compañeros solidarios, con organizaciones hermanas de lucha y de defensa de los derechos humanos que nos acompañan, pero que también han levantado las banderas de justicia y castigo a los responsables, que luchan con nosotros por detener la impunidad de este crimen y que también luchamos por evitar se siga criminalizando a los jóvenes por su pensar, por su actuar, por ser solidarios.

Son siete años de un largo camino, de reponernos del dolor y llevar a nuestros hijos en el corazón a cada paso, a cada instante, hemos entendido su profundo amor por América Latina y hoy nosotros también levantamos el sueño de una Latinoamérica libre, sin explotación y bajo el ideal de la unidad entre los pueblos. Hemos comprendido que las actuales condiciones del mundo y en especial de Colombia y México nos llaman a poner toda nuestra atención en luchar por justicia y contra el terrorismo de Estado, ya que nuestro país hoy toma el modelo de violencia de Estado colombiano para criminalizar a sus jóvenes, para asesinar, desaparecer, torturar, desplazar población, arrebatarles sueños y la vida a en beneficio del capitalismo y su vorágine rapaz.

A siete años sabemos que nuestra lucha sigue y seguirá siendo por justicia para nuestros hijos, para lograr el castigo ante cortes internacionales de los responsables de la masacre de Sucumbíos que son también responsables de muchos crímenes de lesa humanidad más, nuestra lucha es por defender la solidaridad de los jóvenes con las luchas dignas de los pueblos latinoamericanos, nuestra lucha es por defender la vida de los jóvenes, su derecho a un mundo mejor, libre y en paz, el derecho a conquistar sus sueños sin que eso implique dejar su vida en el camino.

Hoy alzamos la voz al cumplirse siete años del asesinato de nuestros hijos, alzamos la voz por los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa víctimas de desaparición forzada por el Estado mexicano, hoy alzamos la voz para denunciar una vez más que el modelo de violencia de Estado que hoy se vive en México es la copia mejorada del modelo de violencia de Estado aplicado en Colombia desde hace muchos años y con consecuencias devastadoras. Hoy alzamos la voz para decir que seguiremos luchando por justicia para las víctimas de Sucumbíos, que seguiremos siendo solidarios con otras luchas que levantan las mismas banderas. Hoy también agradecemos a todas aquellas personas y compañeros que han estado con nosotros en este camino, a todas las organizaciones políticas, estudiantiles y de derechos humanos en México, Ecuador, Venezuela, Argentina, Chile, Italia, Australia y en otros rincones de nuestro mundo.

Hoy seguimos caminando por justicia y estamos a la espera de la respuesta ante nuestra petición de admisión del caso Sucumbíos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, hoy agradecemos al Tribunal Permanente de los Pueblos el fallo colectivo de condena al Estado mexicano donde el caso Sucumbíos está integrado. Hoy cumplimos también siete años de lucha, sabemos que faltan algunos más, pero nosotros seguimos caminando por justicia junto a todos ustedes y esperamos que día a día en el camino seamos más, les enviamos un cordial, fraterno y solidario saludo a todos los que han estado, que están y estarán en este camino.


México, Distrito Federal a 2 de Marzo del 2015.


¡POR VERÓNICA, JUAN, FERNANDO, SOREN Y LUCÍA, SEGUIMOS LUCHANDO POR JUSTICIA!



domingo, 1 de marzo de 2015

Todos por la JUSTICIA

ACTIVIDADES DE LUCHA POR LA 

JUSTICIA, A 7 AÑOS DE LA MASACRE 

DE SUCUMBÍOS


LUNES 2 DE MARZO, 1 PM.
Acto político-cultural y de solidaridad frente al Consulado de Colombia en México, (Paseo de la Reforma No. 379, cerca del Ángel de la Independencia) CONTAREMOS CON LA PRESENCIA DE CLUBES CULTURALES DE LOS ESTUDIANTES DE LA NORMAL RURAL RAÚL ISIDRO BURGOS DE AYOTZINAPA

MIÉRCOLES 4 DE MARZO, 6 PM.
Inauguración de la exposición fotográfica "Sucumbíos, la lucha por la justicia" en el Museo Casa de la Memoria Indómita (Regina No. 66 Col. Centro, cerca del metro Pino Suárez) con la presencia de:
· Alberto Híjar (Académico y crítico de arte)
· Jorge Mansilla (Periodista y escritor)
· Jesús Villaseca (Fotógrafo del periódico La Jornada)

#JusticiasSucumbíos

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A 7 años, ésta es la historia de la masacre de Sucumbíos... Parte III

LA MASACRE DE SUCUMBÍOS Y EL INICIO DE NUESTRA LUCHA…

PARTE III


¿CÓMO SURGE LA ASOCIACIÓN DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DE SUCUMBÍOS?

Los Padres y Familiares de los jóvenes mexicanos asesinados en Sucumbíos nos enteramos paulatinamente por medio de la prensa en México de que ellos se encontraban entre las víctimas del ataque. El gobierno mexicano jamás se comunicó con nosotros para notificarnos de esa noticia, pese a que tuvieron conocimiento de ello como mínimo desde el 2 de marzo, por el contrario, cuando cada una de las familias, al enterarse de la noticia acudía a las instancias correspondientes, la respuesta siempre fue la misma: “no es versión oficial, sólo son notas de prensa”. Ante la nula respuesta e incertidumbre, cada familia con sus propios recursos viajó a Ecuador para saber que ocurría con sus seres queridos.

Poco a poco las familias nos fuimos trasladando a la ciudad de Quito, los primeros en llegar fueron los padres de Lucía que de inmediato se trasladaron al Hospital Militar de Quito para poder atender a Lucía, quien tenía graves lesiones producto del bombardeo. Los padres de Juan fueron los segundos en llegar, la familia de Verónica llegó unos días después, luego la de Fernando y al último fuer la familia de Soren todos con el dolor por lo que anunciaban las notas de prensa, pero aún con la esperanza de que eso no fuera verdad. Ninguno de los padres nos conocíamos pese a que nuestros cinco hijos eran amigos de tiempo atrás, sabíamos de su amistad más no nos conocíamos, ahí, poco a poco las noticias se fueron corroborando, el dolor nos invadió, nuestros hijos habían sido asesinados por el odio belicista de Uribe Vélez y su cadena de mando que ejecutó el 1 de marzo de 2008 la llamada Operación Fénix. Lucía junto con otras dos jóvenes mujeres sobrevivieron al ataque con graves heridas y se encontraban en recuperación después de algunas cirugías para extraer de sus cuerpos las esquirlas producto de las bombas lanzadas en el lugar.



Del dolor tomamos fuerza y comenzamos a levantar la voz para exigir justicia, para que no fuera difamada la memoria de nuestros hijos, que no se mancillara su memoria, para evitar se criminalizara a  Lucía que era pieza clave al ser testigo de todas las violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en el ataque. Ella también era la voz que nos narró los últimos momentos que vivieron antes del horror de los dos bombardeos, de las ráfagas de balas, de las amenazas, acoso y hostigamiento del Ejército y Policía colombiana, de cómo los heridos eran ultimados, ella fue la voz que nos contó los últimos instantes que vivieron nuestros hijos.

Mientras los trámites para volver a México con las cenizas de nuestros hijos seguían su curso, decidimos formar la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, Ecuador, que hoy se ha nutrido de amigos y compañeros de lucha y otras organizaciones que han tomado con nosotros la demanda de lograr el castigo de los culpables de la masacre, de luchar por justicia y detener la impunidad que pretenden lograr los asesinos y, que hoy sabemos, poco a poco se les termina.

Volvimos a nuestro país con el corazón destrozado pero con la fortaleza de luchar por ellos, de responder a todas las calumnias, a todas las mentiras, de luchar por todos aquellos jóvenes que estaban criminalizando tan solo por su forma de pensar, por su solidaridad.

Han sido siete años de lucha, de reponernos del dolor aunque sabemos que la ausencia de nuestros hijos no puede ser llenada con nada, hemos tomado el ejemplo de ellos, de esa solidaridad, de esa fraternidad, de esos sueños por un mejor mundo, por lograr la unidad de los pueblos latinoamericanos libres y sin explotación. Siete años en que hemos construido un camino de la mano de muchos compañeros en México, Ecuador, Argentina, Chile, Venezuela, de otros países de nuestra gran patria latinoamericana y de otros, rincones del mundo, compañeros de organizaciones sociales, políticas, estudiantiles, de derechos humanos, personas solidarias que han estado en este camino y que sin ellos no seríamos posibles, a todos ellos nuestro agradecimiento profundo y eterno, parte de nuestro corazón está y estará con ustedes.

Nuestra lucha sabemos nos es fácil, no es rápida, tardará, hemos caminado por distintas rutas que nos conducen a lograr justicia y el castigo de los asesinados ante cortes internacionales, hemos dado pasos lentos pero certeros y en este año estaremos al pendiente para esperar respuesta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que sea admitido el caso en su instancia y podamos lograr justicia para nuestros hijos, que hoy entendemos se vuelve la justicia para los pueblos de América Latina y de nuestro propio país México, que hoy vive desangrado, que hoy vive el terror de un Estado criminal como el que asesinó a nuestros hijos y que enluta a cientos, miles de familias, por ello también luchamos y seguiremos luchando sin tregua, por Soren, Juan, Fernando, Verónica y Lucía, pero también por nuestro pueblo, a siete años de la masacre de Sucumbíos seguimos caminando por JUSTICIA.


ASOCIACIÓN DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DE SUCUMBÍOS 


lunes, 23 de febrero de 2015

SEGUIMOS CAMINANDO POR LA JUSTICIA

ACTIVIDADES DE LUCHA POR LA JUSTICIA, A 7 AÑOS DE LA MASACRE DE SUCUMBÍOS




VIERNES 27 DE FEBRERO, 1 PM.
Homenaje y colocación de ofrenda floral en el muro por la memoria, la verdad y la justicia (junto al anexo de la Biblioteca Samuel Ramos y frente al Café Cerezo) Facultad de Filosofía y Letras, UNAM.

VIERNES 27 DE FEBRERO, 7 PM.
Misa en homenaje a las Víctimas de Sucumbíos, Iglesia de Sta. María de la Anunciación del CUC, (Odontología No. 37, cerca del metro Copilco).

LUNES 2 DE MARZO, 1 PM.

Acto político-cultural y de solidaridad frente al Consulado de Colombia en México, (Paseo de la Reforma No. 379, cerca del Ángel de la Independencia) CONTAREMOS CON LA PRESENCIA DE CLUBES CULTURALES DE LOS ESTUDIANTES DE LA NORMAL RURAL RAÚL ISIDRO BURGOS DE AYOTZINAPA

MIÉRCOLES 4 DE MARZO, 6 PM.
Inauguración de la exposición fotográfica "Sucumbíos, la lucha por la justicia" en el Museo Casa de la Memoria Indómita (Regina No. 66 Col. Centro, cerca del metro Pino Suárez).


#JusticiaSucumbíos
#Pormemoria,verdadyjusticia

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domingo, 22 de febrero de 2015

A 7 años, ésta es la historia de la masacre de Sucumbíos... Parte II

LA MASACRE DE SUCUMBÍOS Y EL INICIO DE NUESTRA LUCHA…

El 1 de marzo de este 2015 se cumplen 7 años de la masacre de Sucumbíos, del asesinato de nuestros hijos Verónica, Soren, Juan y Fernando y, de la injusta persecución contra Lucía Morett. A unos días de cumplirse esa fecha lazamos esta serie de artículos e imágenes que nos recuerdan lo ocurrido en Sucumbíos, que nos traen a la memoria quienes eran nuestros hijos pero también la lucha que hemos iniciado contra la impunidad y el olvido, por la memoria, la verdad y la justicia.

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PARTE II

¿QUIÉNES ERAN NUESTROS HIJOS Y QUÉ HACÍAN EN EL CAMPAMENTO DE SUCUMBÍOS?

En febrero de 2008 cinco jóvenes mexicanos, cargados de sueños e ilusiones emprenden un viaje hacia el sur del continente, nuestros hijos, jóvenes mexicanos, estudiantes de la UNAM y el IPN estuvieron ahorrando dinero para poder asistir en febrero del 2008 al II Congreso Continental Bolivariano realizado en la Ciudad de Quito, Ecuador, así como a otras actividades como seminarios y entrevistas que abordaban el tema del ideal bolivariano de integración latinoamericana, el gran sueño de la Gran Patria.

Realizaron sus trámites en tiempo y forma e ingresaron legalmente a tierras ecuatorianas, conocieron muchos lugares y a diversas personas que se conjuntaron en el Congreso, ante su gran inquietud por conocer la realidad social de América Latina; por escuchar de viva voz los procesos históricos que viven hoy los pueblos de la región, es que sabemos fueron invitados a conocer el campamento ubicado en la zona fronteriza de Ecuador con Colombia.

La visita al campamento les permitiría realizar entrevistas y obtener invaluable información para la realización de sus tesis de licenciatura, ya que ellos abordaban temas de investigación relacionados con los conflictos sociales de Latinoamérica; Verónica Velázquez era estudiante de la carrera de Estudios Latinoamericanos y quería hacer su tesis sobre el papel de la mujer en los movimientos sociales en América Latina; Juan González era estudiante de la misma carrera y pretendía investigar sobre las expresiones musicales en la guerrilla latinoamericana; Fernando Franco estudiante de la licenciatura en Filosofía buscaba contribuir con los debates filosóficos desde el pensamiento Latinoamericano; Soren Avilés, del IPN y estudiante de una Maestría en Gestión del Cambio Tecnológico buscaba investigar cuales eran las razones del atraso tecnológico en los países de América Latina y por último, Lucía Morett, cuya tesis de licenciatura ya fue concluida bajo el título : “Colombia, una revolución para el teatro y un teatro para la revolución” tesis con la cual obtuvo el grado de Licenciada en Literatura Dramática y Teatro en Abril del 2010.

Sus inquietudes personales estaban estrechamente vinculadas a sus inquietudes académicas, el viajar a Sucumbíos significaba una oportunidad como pocas de acercarse a la realidad social, al otro rostro de América Latina, pero Fernando, Soren, Verónica y Juan ya no pudieron realizar su tarea, la madrugada del 1 de marzo, Álvaro Uribe (ex-presidente de Colombia) decidió masacrar a quienes se encontraban en el campamento, asesinando de este modo muchas esperanzas de paz y arrancando la vida a 25 personas incluidos nuestros hijos. Sólo 3 mujeres salvaron sus vidas; 2 jóvenes colombianas y la mexicana Lucía, pese a la gravedad de sus heridas, pese a soportar las amenazas de muerte, el acoso, el hostigamiento del Ejército y Policía colombianos que estuvieron por más de 12 horas en el campamento posterior al bombardeo y teniendo que soportar una noche más en el campamento ya que no pudieron ser sacadas del lugar hasta el 2 de marzo.


Desde aquel instante inicio toda una campaña por criminalizar a los jóvenes asesinados en Sucumbíos a la par de una persecución que hoy día tiene a Lucía sin poder reintegrarse a una vida plena y libre, ya que es acosada y perseguida con procesos penales en México, Colombia y Ecuador. Lucía continúa en la mira de los agresores que buscan por cualquier medio criminalizar a las víctimas, buscan acallar la voz de quienes fueron testigos de la saña del ejército colombiano al rematar a los heridos; que fueron testigos de todas las violaciones a los Derechos Humanos que ahí se dieron.

Para nosotros fue clara la estrategia que lanzó el gobierno colombiano y que fue arropada por los grupos de ultraderecha en varios países de América Latina, principalmente México y Ecuador, el objetivo era criminalizar a los jóvenes, la solidaridad, las ideas, el libre pensamiento, dejar un escarmiento para que nadie puedan brindar un apoyo, una solidaridad a quienes la requieran, que los jóvenes sean castigados por su actuar, por su pensar, afortunadamente esas ideas no ha logrado triunfar pese a toda la violencia que se lanza hoy día contra los jóvenes.
Nuestros hijos perdieron la vida a manos del odio belicista de un gobierno que se negaba rotundamente a buscar la paz, a buscar salidas negociadas a la violencia que Colombia ha padecido por más de seis décadas, pero hoy, nuestros hijos son un gran ejemplo de jóvenes comprometidos con su tiempo y con su historia, solidarios y fraternos con el sufrir de otros pueblos, soñadores del ideal de la unidad Latinoamericana, es decir, son ellos un ejemplo, para juventud del mundo.


SEGUIREMOS CONTANDO NUESTRA HISTORIA A 7 AÑOS DE LA MASACRE DE SUCUMBÍOS, EN LA PARTE III, CÓMO SURGE NUESTRA LUCHA POR JUSTICIA…


ASOCIACIÓN DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DE SUCUMBÍOS