martes, 1 de marzo de 2016

A 8 años de la masacre de Sucumbíos

SUCUMBÍOS 8 AÑOS DE IMPUNIDAD

Para nosotros el recuerdo de nuestros hijos sigue presente y el reclamo de justicia es imperecedero hasta que los responsables de la masacre de Sucumbíos sean llevados a juicio ante un  tribunal internacional, pero sobre todo, que el gobierno de Colombia reconozca públicamente su crimen de lesa humanidad por el asesinato de nuestros hijos: Verónica Natalia Velázquez Ramírez, Juan González del Castillo, Fernando Franco Delgado, Soren Ulises Avilés Ángeles, así como las heridas físicas y  psicológicas a Lucía Andrea Morett Álvarez ( la única sobreviviente mexicana). 

Los responsables de la masacre de Sucumbíos del 1 de marzo del 2008 son:

·                   Álvaro Uribe Vélez presidente de Colombia del 2002 al 2010. Hoy Senador.
·                   Juan Manuel Santos Calderón Ministro de la Defensa  hoy presidente de Colombia.
·                   Freddy Padilla de León Comandante general del ejército colombiano.
·                   Óscar Adolfo Naranjo Trujillo Director General de la Policía de Colombia.
·                   Mario Montoya Uribe Comandante del Ejército.
·                   Jorge Ballesteros Rodríguez Comandante de la Fuerza Aérea.
·                   David René Moreno Almirante y Jefe de Estado Mayor.
·                   Guillermo Barrera Hurtado Comandante de la Armada de Colombia.
·                   Camilo Ernesto Álvarez Ochoa quien dirigió la llamada operación Fénix, al mando del “Grupo Blancos de Altovalor” comando de operaciones especiales.

Todos ellos políticos y militares con un alto grado de criminalidad no solo por la matanza de Sucumbíos, ya que están  implicados directa o indirectamente con el narcotráfico, con la creación y mantenimiento de grupos paramilitares implicados en terribles matanzas de poblaciones campesinas y asesinatos selectivos. De triste memoria el asesinato de jóvenes conocido como los “falsos positivos” perpetuados por el ejército, también son responsables de espionaje telefónico y persecución a nivel mundial de opositores al gobierno de Álvaro Uribe, así como de intervenir con su política de terrorismo de Estado en otros países como Ecuador, Venezuela y México entre otros.    
  
 En estos ocho años transcurridos nosotros padres y familiares emprendimos una lucha pública y abierta para reivindicar el nombre limpio de nuestros hijos, que fue ensuciado en campaña mediática por el mal gobierno de Colombia con el propósito de justificar su asesinato que a todas luces es un crimen de Estado fuera de Colombia.   

Nosotros hemos asumido con humildad la responsabilidad política de alzar nuestra voz con nuestras pancartas, mantas y volantes denunciando a los asesinos que tienen el poder de los altos cargos públicos en Colombia por el cual se resguardan quedando en la más completa impunidad.

Nosotros también hemos denunciado la complicidad del gobierno mexicano, porque hicimos una denuncia ante la PGR cuando Álvaro Uribe,  Juan Manuel Santos y Oscar Naranjo han estado en nuestro país y ni siquiera fueron llamados a declarar como implicados en una denuncia judicial por asesinato de mexicanos en el extranjero de acuerdo a nuestras leyes.

Nuestra denuncia la hemos llevado a foros públicos en Ecuador, Venezuela, República Dominicana, Chile y Argentina.

En México solamente nos han atendido el Tribunal Popular de los Pueblos, y en Ecuador tenemos el apoyo legal y logístico de la Fundación Regional de Asesorías en Derechos Humanos: INREDH, quienes gracias a ellos pudimos entregar nuestra demanda en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el año del 2014. Hasta ahora aún no hemos recibido notificación si aceptan  o no nuestro caso.

Es justo señalar que inicialmente recibimos en la ciudad de Quito la ayuda de la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (ALDHU), y que en México nos asistió la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (LIMEDDH) Y desde luego la solidaridad de mucha gente en nuestro país y los países que visitamos.

Hemos asumido con dignidad y firmeza la protesta cubriendo ese vació que ha dejado el gobierno mexicano a quien le correspondía la defensa de nuestros hijos en el extranjero.

Respecto a la negociación que está llevando actualmente en la ciudad de la Habana entre el gobierno colombiano y los dirigentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ejercito del pueblo (las FARC-EP) que tienen la finalidad de llegar a un acuerdo de paz, pensamos que sea bienvenido el fin del conflicto armado para el pueblo colombiano, pero que en ese tratado que largamente lo han discutido, respecto al punto de reparación de daños a víctimas del conflicto deben incluirse a nuestros hijos, para que realmente se restablezca una paz duradera y justa, que reconozca el actual gobierno colombiano que el 1 de marzo del 2008 asesinaron con alevosía y ventaja a cuatro ciudadanos mexicanos en territorio ecuatoriano.

Ciudad de México, 1 de marzo del 2016

ASOCIACIÓN DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS DE SUCUMBÍOS