miércoles, 2 de abril de 2014

Petición ante CIDH.

Caso de cuatro estudiantes mexicanos asesinados en Ecuador llega a la CIDH-OEA

NOTA TOMADA DE:
Radio Fórmula; 27 de Marzo, 2014

Una delegación integrada por parte del equipo jurídico de la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos y de la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, presentaron la petición para que el caso sea investigado, lo cual es un gran paso para la verdad, la memoria y la justicia de las víctimas.

La Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, Ecuador, presentó hoy ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la petición para que admita el caso del asesinato de cuatro jóvenes estudiantes mexicanos el 1° de marzo de 2008 en esa región durante un bombardeo del Ejército colombiano.

En conferencia de prensa, se informó que una delegación integrada por parte del equipo jurídico de la Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (INREDH) y de la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, presentaron la petición para que el caso sea investigado.
Los padres de las víctimas consideraron que se trata de un acontecimiento de gran importancia, de un "gran paso para la verdad, la memoria y la justicia en beneficio de nuestros hijos asesinados el 1° de marzo en Sucumbíos, Ecuador por órdenes del Estado colombiano".

La organización recordó que como antecedente, a mediados del 2011 la Comisión Interamericana hizo público el informe de admisibilidad del caso de Franklin Aisalla, joven ecuatoriano que también murió en ese bonbardeo, con lo cual, existen precedentes importantes para que la CIDH que admita el caso de sus hijos asesinados en los mismos hechos.

Insistieron en que los responsables son el Estado colombiano al mando del ex presldente Alvaro Uribe Vélez, el ex secretario de la Defensa y actual presidente colombiano Juan Manuel Santos Calderón, del ex director de la Policía Nacional de Colombia Óscar Adolfo Naranjo Trujillo y de una serie de mandos militares y policiales que son responsables directos por cadena de mando de la llamada Operación Fénix.

La Asociación de Padres destacó que si bien es la conclusión de una etapa, al mismo tiempo, es el inicio de otra.

"Termina una etapa que inició aquél triste 1° de marzo cuando el odio de guerra, de venganza, de muerte, cuando la negativa de construir caminos para la paz ejecutó una agresión sin precedentes en la historia de América Latina asesinando alrededor de 25 personas, entre ellas, nuestros cuatro hijos Verónica Velázquez Ramírez, Soren Aviles Ángeles, Fernando, Franco Delgado y Juan González del Castillo".

Los padres de familia recordaron que desde el momento en que se enteramos y corroboraron su asesinato, "nos dimos a la tarea de iniciar una lucha por justicia, por reivindicar su memoria, por detener la campaña de mentiras, calumnias, de criminalización en su contra, pero también nos decidimos por defender a Lucía Morett única sobreviviente mexicana de la masacre".

Insistieron en que la "lucha por verdad, memoria y justicia a lo largo de estos seis años ha sido ardua, llena de sacrificios e innumerables adversidades que nos ha conducido a éste momento, pero no es algo que hayamos logrado solos, en este camino, desde su inicio, hemos encontrado la solidaridad y fraternidad de organizaciones sociales, populares, estudiantiles y de muchas personas en México, Ecuador, América Latina y en el mundo".

Además de que han encontrado el apoyo decidido de organismos de Derechos Humanos que con su experiencia y dedicación los han acompañado a cada paso que hemos dado y que hoy muestra uno de sus más grandes logros.

Consideraron que esta etapa permitirá seguir caminando hasta lograr justicia para las víctimas de Sucumbíos, "hasta lograr que los principales responsables de la masacre sean juzgados ante cortes internacionales por todos los delitos de lesa humanidad que han cometido contra el pueblo latinoamericano".

Se trata, coincidieron, del inicio de una nueva forma de lucha, de nuevos caminos, de nuevos encuentros, que esperamos sean en compañía de todos aquellos que han estado con nosotros desde un inicio o que se han ido sumado en cada paso que hemos dado, esperamos que cada vez seamos más, que nos sumemos más a la exigencia de justicia para las víctimas de Sucumbíos, que no es otra cosa más que exigir justicia para los pueblos Latinoamericanos y que logremos un nuevo amanecer para todos nosotros".

Por el momento, sus esfuerzos se enfocarán en coadyuvar con todos los elementos probatorios necesarios para que la demanda sea admitida, que se tomen todas las medidas necesarias para investigar el asesinato de sus hijos y se juzgue a los responsables, que recaen para términos de esta demanda en la figura del Estado colombiano, pero al mismo tiempo, se determine la responsabilidad de México y Ecuador en las omisiones jurídicas del caso y que se siente un precedente de justicia para los pueblos latinoamericanos.

*******************************************************************