martes 24 de noviembre de 2009

Artículo del Dr. José Enrique González Ruíz

PERSISTENTE AFÁN PERSECUTORIO


Ante las presiones políticas,
en poco quedan los principios jurídicos
.




Un magistrado Terco
El Presidente de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador, doctor José Vicente Troya Jaramillo, manifiesta un inexplicable afán persecutorio contra Lucía Andrea Morett Álvarez, víctima del infame bombardeo al campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, en Sucumbíos, ordenado por Álvaro Uribe Vélez. Porque insiste en solicitar su extradición a la nación andina, bajo la acusación de haber cometido un delito contra la seguridad interior del Estado (ecuatoriano) previsto en su Código Penal, artículo 147, que establece:


El que promoviere, dirigiere o participare en organizaciones de guerrillas, comandos, grupos de combate o grupos o células terroristas destinadas a subvertir el orden público, sustituir la Fuerza Pública, atacarla o interferir su normal desempeño, será reprimido con reclusión mayor ordinaria de cuatro a ocho años y multa de ochenta y siete a ciento setenta y cinco dólares de los Estados Unidos de Norteamérica. Si estas actividades se ejecutasen con armas, u obedeciendo instrucciones foráneas, o con la intervención, apoyo o auxilio económico del extranjero, la pena será de ocho a doce años de reclusión mayor ordinaria y multa se ciento setenta y cinco a cuatrocientos treinta y siete dólares de los Estados Unidos de Norteamérica.

Para que una persona pueda ser sancionada en aplicación de ese precepto legal, deben probarse plenamente los siguientes hechos:

1.- La persona acusada promovió, dirigió o participó (tres hipótesis distintas: promover, dirigir y participar) en grupos guerrilleros, o comandos, o grupos de combate o células terroristas.
2.- Tales grupos deben estar destinados a: I.- subvertir el orden público. 2.-sustituir la fuerza pública. 3.- Atacar la fuerza pública. 4.- o interferir el normal desempeño de la fuerza pública. Obviamente, por ser una ley del Ecuador, se refiere al orden y la fuerza pública ecuatorianos.
3.- Son factores agravantes de estas conductas: 1.- Ejecutar los hechos con armas. 2.- Realizarlos obedeciendo instrucciones foráneas. 3.- O recibir apoyo o auxilio económico, o propiciar cualquiera intervención del extranjero.


El magistrado Troya reiteró al gobierno de México su petición de que extradite a la ciudadana mexicana, en resolución del 30 de octubre del 2009, en la que da respuesta a una serie de requerimientos que le hicieron las autoridades mexicanas.

Los principales requerimientos de la Secretaría de Relaciones Exteriores
Una primera solicitud de extradición fue presentada por el presidente de la Corte ecuatoriana. La Secretaría de Relaciones Exteriores, a nombre del gobierno de México, requirió a la solicitante una serie de precisiones. Las más importantes son:


a) El delito por el cuál se reclama a Lucía Morett; b) un extracto de los hechos que constituyeron las conductas delictivas por las que es requerida; c) las circunstancias de tiempo, modo y lugar del ilícito; ch) cómo fue que Lucía Morett participó en el ilícito, de tal forma que puso en riesgo la seguridad interna del estado ecuatoriano; d) si se trató de un atentado contra la seguridad interna del Estado o se produjo una lesión a la misma; e) si el delito que se imputa a Morett se considera político; y f) la razón por la que se validó la información contenida en la computadora que el ejército de Colombia dice haber recogido del Campamento de las FARC, cuando el Informe Forense de Interpol señaló “que el acceso a los datos contenidos en las pruebas que fueron entregadas a la Dirección de Investigación Criminal de Colombia ‘no se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la aplicación de la Ley’, por tanto no puede tomarse como evidencia para pretender acreditar la presunta responsabilidad de la reclamada en los hechos que se le atribuyen”.



Como puede verse, el cuestionamiento fue a fondo: abarcó desde los hechos base de la acusación, hasta la validez de las pruebas que aparecen en el expediente, pasando por la tipificación del ilícito imputado. Y es que el gobierno mexicano sabe perfectamente que Lucía Morett es víctima del bombardeo criminal que se realizó el 1 de marzo del 2008, en el cual fueron asesinadas 25 personas, entre ellas el comandante de las FARC Raúl Reyes y cuatro jóvenes de nacionalidad mexicana. El único hecho comprobado es que la estudiante de la UNAM se encontraba en el sitio.
Más adelante nos referimos en concreto a la pregunta que consideramos clave, referente a las acciones de las FARC.

Las respuestas del presidente de la Corte de Ecuador
Desaprovechando la oportunidad que le dieron las autoridades mexicanas de enmendar los errores que cometió en su primera solicitud, el doctor Troya respondió con vaguedades y reiteraciones.

1.- Respecto a la acusación concreta, simplemente transcribió el artículo 147 del Código Penal. Pero no precisó cuál de las hipótesis de ese precepto es la aplicable al caso, pues omitió decir si considera a las FARC un grupo guerrillero, u comando, un grupo de combate o una célula terrorista. Tampoco precisó si ese organismo está destinado a subvertir el orden público ecuatoriano, o a sustituir, atacar o interferir el normal funcionamiento de la fuerza pública ecuatoriana.


2.- En cuanto al extracto de los hechos que se le solicitó, lo único que hizo fue una transcripción de un acta que existe en el expediente, en la que se dice que “…En el lugar de los hechos se encontraron (sic) a Lucía Andrea Morett Álvarez, Doris Bohórquez o Doris Johana Torres Bohórquez y Martha Pérez, que por la gravedad de sus heridas fueron trasladadas al hospital militar de la ciudad de Quito, quienes manifestaron que se encontraban dentro del campamento de las ‘Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo’ (FARC-EP cuando se produjo el bombardeo”.

De modo que si se hubiesen encontrado en el lugar a alguna de las personas que realizaban gestiones de intermediación de las FARC con el gobierno de Colombia, para conseguir la paz, como la senadora Piedad Córdoba, también la hubiesen criminalizado.
Lo cierto es que no se cumplió lo pedido por la Secretaría de Relaciones Exteriores, pues no se hizo un extracto de los hechos que pudieran ser constitutivos del delito de participar en hechos tendientes a subvertir el orden público ecuatoriano, o a atacar, sustituir o interferir en el normal desempeño de su fuerza pública.

3.- Tampoco se definieron las circunstancias de tiempo, lugar y modo del delito que imputan a Lucía Morett, ya que no se dijo concreta y específicamente qué hizo para participar con un grupo cuyo destino es subvertir el orden público ecuatoriano, o atacar, sustituir o interferir en el normal funcionamiento de la fuerza pública ecuatoriana. Se limitó el doctor Troya a detallar una serie de documentos que aparecen en el expediente y luego concluir de forma ilógica que “la requerida ) o sea Lucía) participó porque se encontraba en el campamento irregular de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia”. Como si alguien que se encontrara en un cementerio pudiese legalmente ser considerado muerto.


4.- No precisa el doctor Troya en qué consistió la conducta de Lucía Morett que pudiera llevar a decir que participó en el grupo denominado FARC, de modo que es imposible concluir que se actualiza el tipo penal del artículo 147 del Código Penal. Se refugia el doctor Troya en lo dicho por el Juez Tercero de lo Penal de Sucumbíos y pretende justificar su actuación afirmando que es su obligación pedir la extradición.
Realmente, la obligación de la Corte y de su presidente, era estudiar a fondo si lo que le solicitó el citado Juez se ajusta con plenitud a los términos del Tratado de Extradición que su país tiene celebrado con México. Asuntos de tanta relevancia no pueden ser tratados con tal superficialidad, sobre todo que está pidiendo a México que extradite a una mexicana.
Su único “argumento” es que: “se trataba de un campamento militar de grupos irregulares (¿cuáles, cuántos?) en el cual se encontraba la reclamada”. De manera que para el presidente del más alto tribunal del Ecuador, estar en un lugar convierte a la persona en delincuente, como si estar en un rastro convirtiera a las personas en matanceros.
Para acusar a Lucía Morett de participar en un grupo que se proponía subvertir el orden público ecuatoriano, o sustituir a su fuerza pública, o atacarla, o interferir en su normal desempeño, es indispensable que se pruebe (y no que se suponga o se sospeche) que realizó actos u omisiones que lleven a la conclusión de que tales eran sus propósitos. Nada de esto existe en el caso; estamos ante una mera fabulación, impropia de una Tribunal de Derecho y de su presidente.


5.- Al referirse a la pregunta de la Secretaría de Relaciones Exteriores, de si se trató de una tentativa o de un ilícito consumado, el doctor Troya contestó que se trata de un delito de acción pública, pero de nuevo omitió probar que Lucía Morett lo cometió. Y es que, ciertamente, ante tanta ambigüedad de la solicitud de extradición, cabe la duda de la índole de la acusación. Y en materia penal no hay sitio para la duda; los hechos tienen que estar perfectamente tipificados y comprobados.
Tal vez lo ambiguo del escrito se deba a que no hay manera de probar que Lucía Morett cometió el ilícito que le están imputando, y por eso sus acusadores se quedan en el mundo de las vaguedades: “la requerida participó, porque se la encontró en el campamento…”


6.- Para el doctor Troya, no es político el delito que se atribuye a Lucía Morett porque “la presencia de grupos irregulares afectan (sic) la seguridad interna del país”.
Incluso dando por bueno ese argumento, ¿qué relación directa tiene eso con Lucía Morett? Como dice Rodrigo Trujillo Orbe, asesor jurídico miembro de la INREDH, “La sola presencia de la misma –Lucía- en el campamento que fue bombardeado no demuestra absolutamente nada, sino que fue una víctima de los bombardeos”.
Para cualquier analista medianamente informado, Lucía Morett es acusada de un delito político, lo que se evidencia por el hecho de que está incluido en el capítulo de los “Delitos contra la Seguridad Interior del Estado” del Código Penal. Imposible ocultar tanta verdad.


7.- Y la validación de los datos “encontrados” en la computadora milagrosa que tenía Raúl Reyes en el campamento bombardeado, tampoco es tratada por el doctor Troya, quien responde con una leguleyada: “…no fue enviado –el informe forense de la INTERPOL- para acreditar la presunta responsabilidad de la reclamada en los hechos sino para evidenciar la existencia de los mismos”. Si alguien entiende, que por favor nos aclare.

El cuestionamiento esencial
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México hizo a Ecuador una pregunta clave: el grupo denominado FARC ¿está destinado a subvertir el orden público, sustituir la fuerza pública, atacarla, interferir su normal desempeño? La respuesta es indispensable para “determinar si se actualiza o no el tipo penal”. Y pos supuesto que para responder sí a alguna de esas hipótesis, se tiene que acreditar que las FARC quiere poner en riesgo al Estado ecuatoriano y no a algún otro.
La contestación no podía ser más elusiva: “se trataba de un campamento militar de grupos irregulares en el cual se encontraba la reclamada…”. De modo que si una gavilla de robavacas se establece en algún sitio, para el doctor Troya se pone en peligro la seguridad interna del Estado ecuatoriano.


En conclusión, a la luz de un estudio imparcial, queda claro que la solicitud de extradición de Lucía Morett Álvarez que formuló la Corte Nacional de Justicia de Ecuador carece totalmente de sustento. Se basa en un hecho que nunca ha sido cuestionado: que la mexicana se encontraba en el campamento de las FARC el día 1 de marzo del 2008, cuando ocurrió un bombardeó genocida ordenado por el presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez. Ese hecho, que es el único comprobado, no constituye ningún delito, ni mucho menos contra el Estado ecuatoriano.


Lo que existe es un persistente afán persecutorio por parte del presidente de ese órgano jurisdiccional, que no encuentra apoyo en precepto jurídico ninguno, ni del orden interno de Ecuador, ni de la Jurisprudencia Internacional.


Y como no cabe suponer ingenuidad en autoridades de la jerarquía del presidente de una Corte nacional, tiene uno derecho a concluir que existe la intención deliberada de continuar aprovechando este caso para adquirir prestigio, para colocarse en el escenario internacional o para mantener presión sobre una víctima de la agresión de Uribe.


Por ello, el gobierno de México debe declarar improcedente tal solicitud, en estricto cumplimiento al Tratado de Extradición que tiene celebrado con Ecuador, lo mismo que a los Principios Universales del Derecho. También está obligado a reclamar ante los tribunales internacionales, el castigo a los culpables de la matanza a mansalva de cuatro intelectuales mexicanos en plena formación: Juan González del Castillo, Fernando Franco Delgado, Verónica Natalia Vázquez Ramírez y Soren Ulises Avilés Ángeles.

jueves 12 de noviembre de 2009

Ofrendas de dìa de muertos.

NUESTROS HIJOS SIGUEN PRESENTES EN LA MEMORIA DE SU PUEBLO

Los días 1 y 2 de noviembre son de gran tradición para el pueblo de México, es el momento en que recordamos a todos aquellos seres queridos que han partido de esta vida, en cada hogar que aún conserva la tradición se prepara con gran esmero la ofrenda para nuestros muertos, se colocan los alimentos y las bebidas que ellos preferían, se seleccionan sus objetos personales de mayor gusto, sus libros, su música, sus imágenes y el recuerdo que conservamos de ellos, junto al agua, la sal, el tradicional pan de muerto y la luz centelleante de las veladoras sobre los alegres colores del papel picado, son parte del altar que se elabora a nuestros muertos.

Las ofrendas también se colocan en cientos de panteones alrededor de nuestro país, donde se puede percibir el aroma de la flor de cempasúchil mezclado con el incienso y el copal que se colocan sobre las tumbas que previamente han sido limpiadas y arregladas para la ocasión, de este modo se pasa la noche junto a las tumbas en espera de nuestros seres queridos, ellos llegaran en las noches del 1 y 2 de noviembre a convivir y disfrutar de la ofrenda que les fue colocada en su honor.

Ofrenda elaborada en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

Esta tradición aún pervive en miles de mexicanos como una forma de recordar a nuestros muertos pero también como parte de nuestro pasado cultural, es así que muchas personas colocan ofrendas en sus centros de trabajo, en las escuelas y universidades y en espacios públicos para que sean visitadas por muchas personas.
En este año, al igual que el pasado varios jóvenes y organizaciones sociales montaron en sus ofrendas las imágenes de nuestros hijos, algunas más fueron ofrendas en memoria de ellos como ocurrió en las Facultades de Psicología, Filosofía y Letras, Ciencias Políticas y Sociales y la de Ingeniería, así como en el espacio abierto denominado “las islas” de la Universidad Nacional Autónoma de México.



Ofrenda elaborada en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
Cada una de ellas elaborada con esmero, impregnando en ellas la imaginación artística de quienes la realizaban, así como el recuerdo de aquellos que conocieron a Verónica, Fernando, Juan y Soren, de quienes fueron compañeros de Facultad o amigos cercanos o de aquellos que sin conocerlos los mueve el sentimiento de justicia a 20 meses de la masacre de Sucumbíos, cada uno a su manera plasmando un significado en particular al recuerdo a través de las ofrendas.
Asimismo todos los elementos que se colocan en la ofrenda llevan un significado especial, que se suma al significado de mantener vivas nuestras tradiciones como pueblo, pero más importante aún es mantener viva la memoria de aquellos que han muerto o han sido asesinados defendiendo los derechos de justicia y libertad para su pueblo.

Arriba: Ofrenda elaborada por el Comité Cerezo en memoria de los defensores de Derechos Humanos asesinados. Abajo: Ofrenda elaborada en el espacio libre de las islas de la UNAM
De este modo cada ofrenda tuvo un significado especial, algunas como recuerdo personal, otras como un espacio de dignidad pero al mismo tiempo como un pequeño medio para informar que seguimos luchando por la verdad y justicia como ocurrió en la ofrenda del espacio de “las islas”, en donde la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos mantuvo una jornada de difusión e información a los miles de visitantes que se dieron cita a la magna ofrenda que año con año elabora la UNAM.
Pero también las ofrendas pueden tener un significado de resistencia y protesta, como la elaborada en las afueras de la Embajada de Colombia en México dentro de la campaña mensual CADA UNO POR LA JUSTCIA, de este modo le recordamos a las autoridades colombianas que seguiremos luchando hasta que los culpables del asesinato de nuestros hijos sean llevados a juicio.

Ofrenda elaborada frente a la Embajada de Colombia en México en memoria de Verónica, Fernando, Juan y Soren y en memoria de las miles de víctimas de la política belicista de Álvaro Uribe Vélez.

Agradecemos a todos los jóvenes y a aquellas personas que en sus ofrendas guardaron un pequeño espacio para la memoria de nuestros hijos, para aquellos que les dedicaron sus altares, así como a las personas que se acercaron a visitar las ofrendas y nos otorgaron una palabra de consuelo, de ánimo para seguir luchando por la justicia y la no impunidad de la masacre de Sucumbíos, para lograr terminar con la persecución de Lucía Morett evitando su extradición a Ecuador y/o Colombia.
¡JUSTICIA PARA LAS VÍCTIMAS DE SUCUMBIOS!

ASOCIACION DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VICTIMAS DE SUCUMBIOS, ECUADOR

domingo 8 de noviembre de 2009

EXIGIMOS LA DETENCIÓN DE ÁLVARO URIBE

México, D.F. a 6 de noviembre de 2009.

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

LOS PADRES Y FAMILIARES DE LOS ESTUDIANTES MEXICANOS ASESINADOS EN ECUDOR SOLICITAMOS AL GOBIERNO MEXICANO LA DETENCIÓN DEL PRESIDENTE ÁLVARO URIBE VÉLEZ AHORA QUE ESTÁ EN TERRITORIO MEXICANO.

Hoy el presidente colombiano Álvaro Uribe estará nuevamente en México con el pretexto de presentar en Guadalajara la candidatura de Bogotá como sede de los XVII Juegos Panamericanos. Con indignación confirmamos que esta es la tercera ocasión que Uribe visita nuestro país desde que ordenó la masacre del 1 de marzo de 2008 y la invasión de su ejército a territorio de Ecuador, en la que mediante un ataque nocturno, con bombas de fragmentación y disparos, fueron cruelmente asesinadas 25 personas, cuatro familiares nuestros, los estudiantes mexicanos Verónica Velázquez Ramírez, Juan González del Castillo, Soren Ulises Avilés Ángeles y Fernando Franco Delgado y resultando Lucía Morett Álvarez gravemente herida.

Colombia, para evadir la responsabilidad que tiene por los crímenes de lesa humanidad cometidos, culpó a los estudiantes de terroristas y desató una persecución política contra Lucía incluso mediante un proceso judicial culpándola de “financiación del terrorismo” y pidiendo actualmente a la INTERPOL su detención internacional. Se trata de un absurdo legal y moral. El mismo gobierno que le quitó la vida a los estudiantes e intentó asesinar a Lucía Morett, le finca a ella un proceso judicial como sobreviviente por el sólo hecho de ser testigo de graves violaciones al derecho internacional ¿En dónde se ha visto que el verdugo enjuicie a su víctima?
Álvaro Uribe y los responsables de la masacre deberían ser procesados por los delitos que cometieron. En México desde hace un año interpusimos ante la PGR una denuncia por homicidios violentos, lesiones y violaciones a los derechos humanos y no ha pasado nada. En apego a derecho, en este momento en que se encuentra en México Uribe debería ser detenido e interrogado en lugar de pasearse impunemente. Demandamos que el gobierno mexicano, por encima de sus afinidades políticas y compromisos con los gobernantes colombianos, cumpla con su obligación legal de defender a los mexicanos que fueron víctimas del terrorismo de Estado colombiano y de quienes apoyaron y facilitaron ese inaceptable ataque.
Seguimos reclamando justicia para nuestros hijos. Castigo a Uribe y demás culpables del asesinato de los jóvenes mexicanos. No a la extradición de Lucía Morett ni a Colombia ni a Ecuador.
A continuación les remitimos la carta que el pasado 3 de noviembre entregamos en la Embajada de Colombia cuando ante sus oficinas instalamos una ofrenda de muertos en memoria de nuestros queridos familiares: Verónica, Soren, Fernando y Juan, en un acto de protesta que mes con mes realizamos.
Por la Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, Ecuador.
Jorge Morett Sánchez. portilucia@gmail.com
** Anexamos la carta entregada el pasado 3 de noviembre en la Embajada de Colombia en México:


México, D.F. a 3 de noviembre de 2009.

SEÑOR LUIS CAMILO OSORIO ISAZA
EMBAJADOR DE COLOMBIA EN MÉXICO
PRESENTE.

Quienes suscribimos la presente, familiares de las víctimas de la masacre de Sucumbíos, Ecuador, del 1 de marzo de 2008, que mes a mes estamos presente ante esa Embajada para protestar por el asesinato de cuatro estudiantes mexicanos, nos dirigimos a usted para solicitarle que a la brevedad posible nos conceda una audiencia. Los motivos de esa entrevista son los siguientes:

1) Conocer oficialmente sobre el proceso judicial que se le sigue en Bogotá a la mexicana Lucía Andrea Morett Álvarez, sobreviviente del bombardeo realizado por las Fuerzas Armadas de su país en territorio de Ecuador, ya que este proceso era desconocido para ella hasta julio pasado cuando los medios de comunicación informaron de la solicitud colombiana a la INTERPOL para su localización. Lucía no ha tenido la mínima posibilidad de defensa y hasta la fecha no conoce el contenido de la acusación. La Secretaría de Relaciones Exteriores en México sólo nos ha comunicado que Colombia no ha pedido la extradición de Lucía como lo aseguraban diversos medios.

Queremos destacar que ni en Colombia o Ecuador puede probarse que Lucía o los estudiantes mexicanos cometieron algún delito, por la simplemente razón que en ningún momento violaron las leyes; ellos ingresaron y transitaron legalmente en Ecuador, no estuvieron en Colombia y su visita al campamento bombardeado no implicaba un delito. Lucía ha sido utilizada como una pieza del conflicto geopolítico regional y atacada por ser testigo de la invasión a Ecuador y de la cual puede dar cuenta ante tribunales internacionales, de allí el interés por crearle una imagen de “terrorista” y por procesarla.

El juicio contra Lucía invierte la realidad, ella fue víctima de lesiones, violaciones a sus derechos humanos e intento de homicidio por parte del mismo Estado que pretende juzgarla por hechos incluso sucedidos fuera de Colombia y realizados ilegalmente por su gobierno y que fueron condenados en foros del Sistema Interamericano dadas las graves violaciones cometidas por Colombia contra el derecho internacional y humanitario.

Hemos realizado gestiones para demostrar que la “ficha roja” contra Lucía Morett solicitada por Colombia es improcedente dado el carácter político de la misma, lo que viola las normas de INTERPOL. Resulta incomprensible que este organismo desechara el pedido ecuatoriano de localización del exministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, indicando que se trata de un caso político, y no siga el mismo criterio con Lucía.

También resulta contradictoria la determinación de Colombia de rechaza las peticiones del poder judicial de Ecuador de procesar a los señores Juan Manuel Santos y Freddy Padilla, acusados de ser responsables de la invasión militar, argumentando que no acepta la extraterritorialidad de los juicios ecuatorianos contra sus connacionales; mientras, insiste en procesar y detener a la mexicana Lucía Morett. ¿Qué razón en derecho tiene el Estado colombiano para procesar a una de las sobrevivientes del propio ataque que él realizó? ¿En qué derecho el victimario juzga a la víctima y se constituye como acusador?

2) Solicitarles de nueva cuenta la información sobre los responsables de la incursión armada a Ecuador en la que fueron asesinados nuestros familiares, los estudiantes y civiles: Verónica Velázquez Ramírez, Juan González del Castillo, Soren Ulises Avilés Ángeles y Fernando Franco Delgado. Particularmente requerimos que nos indique si se ha realizado un deslinde de responsabilidades sobre los hechos ocurridos el 1 de marzo en Angostura, Ecuador.

Tenga en cuenta que amparados en las normas internacionales tenemos el derecho de conocer la manera en que sucedieron los hechos y la forma en que perdieron la vida nuestros familiares. Cabe destacar que en materia de derecho penal los homicidios violentos generalmente son investigados con exhaustividad y los responsables de cometerlos son procesados conforme a las leyes. Tenga por seguro que no tenemos ningún ánimo de venganza, nos mueve nuestro legítimo derecho e interés por la justicia y porque no exista la impunidad.

Sin otro asunto que tratar, quedamos en espera de la respuesta a la entrevista que le solicitamos.

ATENTAMENTE.
Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos, Ecuador.


Jorge Morett Sánchez y Álvaro González Pérez.

Para cualquier comunicación dirigirse a Lic. Hugo rosas de León en Av. Paseo de la Reforma No. 10 Torre del Caballito, piso 13, oficina 05 Comisión de Derechos Humanos del Senado de la República, Col. Tabacalera, Delegación Cuauhtémoc, c.p. 06010 en México, D.F., con correo electrónico hugoboss1500@yahoo.com.mx