domingo, 16 de agosto de 2009

Para reflexionar...

SE ES O NO SE ES

Del 12 al 23 de agosto de 2009, se llevará a cabo en Bogotá, Colombia la vigesimosegunda Feria Internacional del Libro. Los preparativos y la organización están en su punto: presentaciones de libros, exposiciones, recitales de poesía, lecturas en voz alta, conferencias, entrega de premios y reconocimientos, invitaciones a escritores y personalidades de la cultura latinoamericana; los más mínimos detalles se pulen para que todo salga bien, a la perfección, como todo lo que se propone el gobierno colombiano al mando de su presidente Álvaro Uribe Vélez, señalado y buscado por la DEA como el narcotraficante No. 82. Una muestra de ésta maquinaria de organización perfecta fue el brutal ataque que realizó en Sucumbíos, Ecuador a un campamento de las FARC el 1º de Marzo de 2008, donde se utilizó el armamento más vil, exacto y de alta precisión con el cual se invadió, se destruyó y se asesino a seres humanos.
En este lugar, Sucumbíos, Ecuador, fueron masacrados cuatro jóvenes estudiantes e investigadores mexicanos: SOREN ULISES AVILÉS ÁNGELES, FERNANDO FRANCO DELGADO, JUAN GONZÁLEZ DEL CASTILLO y VERÓNICA NATALIA VELÁZQUEZ RAMÍREZ, sobreviviendo LUCÍA ANDREA MORETT ÁLVAREZ (testigo clave de los crímenes de Álvaro Uribe Vélez, de Juan Manuel Santos ex Ministro de la Defensa y de toda su cadena de mando), jóvenes que realizaban investigaciones académicas sobre diferentes áreas de estudio que se desprenden de las Ciencias Sociales, Humanidades y Culturales. A raíz de su presencia en ese lugar fueron denigrados, denostados y señalados por parte del gobierno colombiano como los peores seres humanos, como los deplorables mexicanos, como los más bajos estudiantes, como los más infames investigadores, “terroristas, narcotraficantes, guerrilleros”, calificativos que lastimaron su memoria, ensuciaron su trayectoria, juzgaron su amor a la vida, al estudio y al conocimiento; rasgos de su personalidad que fueron adquiridos a lo largo de su vida por sus padres y, más aun, por las instituciones superiores donde estudiaron: la Universidad Nacional Autónoma de México, (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional, (IPN) del cual depende el Centro Investigaciones Económicas Administrativas y Sociales, (CIECAS) institución donde nuestro compañero SOREN AVILÉS realizaba estudios de maestría.
Los insultos, las mentiras y las bajezas no sólo golpearon ferozmente a los estudiantes asesinados y a las cinco familias, sino también a la máxima casa de estudios de México: la UNAM; “Cuna de guerrilleros”; “sitio donde se fomenta el terrorismo y el narcotráfico”; “lugar donde se prepara armamento para transportarlo a Suramérica”; calumnias dichas por el par de malignos y perversos Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos.
Denostaciones que fueron dirigidas a catedráticos, investigadores, científicos, artistas plásticos, escritores, profesionistas, egresados, alumnos, administrativos y el más humilde trabajador de esa honorable Institución. Difamaciones que tenían como objetivo dañar el nombre de la UNAM, pero ésta ola de declaraciones vivales fue detenida por el Dr. José Narro Robles, rector de la mejor Universidad de América Latina: “La UNAM es orgullosamente una institución pública, autónoma, de todos los mexicanos y comprometida con las mejores causas de nuestra sociedad. Una de sus grandes fortalezas es la pluralidad de sus integrantes y su quehacer. En ella se cultivan, en libertad, todas las expresiones de la cultura. En ella se estudian y se analizan las distintas posiciones políticas e ideológicas, las diversas formas de organización de las sociedades. Un solo límite se impone a nuestra libertad: el respeto a los derechos de los demás”. (La Jornada, viernes 14 de marzo de 2008).
En el seno de esta Institución se han formado muchos de los mexicanos más sobresalientes de nuestro país; Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura en 1990, fue una muestra de entereza y conciencia universitaria, quién siendo embajador de México en la India (nombramiento que lo llevó a formar parte del gobierno de Díaz Ordaz, uno los más crueles represores en la historia de nuestro país, a raíz de la fulminante matanza, no sólo de estudiantes sino de todo tipo de ciudadanos mexicanos llevada a cabo el 2 de Octubre de 1968 en Tlatelolco), renuncia a su cargo como embajador de aquel país; indignado, condena la forma de actuar del gobierno y decide ya no formar parte del grupo de infames que asesina estudiantes; dejar su cargo fue un hecho insólito ya que un funcionario mexicano renunció a su gobierno por razones de conciencia.
En este 2009 México es el país invitado de la Feria Internacional del Libro en Bogotá, pero resulta inquietante conocer el porqué catedráticos como Sergio Pitol, Eduardo Lizalde, Margo Glantz, Jaime Labastida, Jorge Volpi, Coral Bracho, Pura López Colomé, la mayoría doctorados en nuestra máxima casa de estudios aceptan ir y participar en dicho evento; ¿Es tan frágil su memoria? ¿Su dignidad depende en aceptar la invitación que les hace Laura Emilia Pacheco, titular de la Dirección General de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes CONACULTA para asistir aquel lugar bélico? ¿En su trayectoria les falta recibir un reconocimiento de manos de un país que violenta los derechos humanos no sólo de los colombianos sino también de los mexicanos? ¿Ustedes, aún con sus títulos, insignias, doctorados forman parte de la UNAM por qué no defenderla y dar la cara por ella? ¿Por qué no apoyar al Dr. José Narro Robles? Porque sentirse orgullosos en participar en un acto cultural que solo sirve de cortina de humo para engañar al mundo que en Colombia hay paz y justicia, se promueve la cultura, se respeta la libertad de pensamiento; cuando el pueblo colombiano sufre las consecuencias del paramilitarismo de Estado, del desplazamiento forzoso, de ejecuciones extrajudiciales, de su funesta política de seguridad democrática, país donde todo es violencia, muerte, humillaciones y se viven una gran carencia del respeto a los derechos humanos.
El actuar de Octavio Paz fue un ejemplo de dignidad y de consecuencia de los valores universitarios que adquirió y que lo formaron ¿por qué actuar de otra manera, por qué no seguir su ejemplo? Son ustedes escritores, gente de la cultura, que juegan con la dignidad de la escuela que los vio formar y a quien le deben todo lo que son; son ustedes la muestra de un gobierno que está de acuerdo en violar los derechos humanos de los ciudadanos de un país; son ustedes el ejemplo de la élite que está a favor del pensamiento del paramilitarismo de Estado de América Latina.
Nos da mucho gusto conocerlos y un gran desprecio leerlos.


JUSTICIA Y CASTIGO A LOS RESPONSABLES DEL ASESINATO DE NUESTROS HIJOS:

Verónica Natalia Velázquez Ramírez

Soren Ulises Avilés Ángeles

Juan González del Castillo

Fernando Franco Delgado


ASOCIACION DE PADRES Y FAMILIARES DE LAS VICTIMAS DE SUCUMBIOS, ECUADOR